«La comedia es un escudo para contar las cosas que realmente duelen»
Hablamos con Txema Uribarri, alma mater de la compañía Mono con Platillos, quien presenta «Payaso», una obra que bajo el disfraz de la risa esconde una profunda crítica social y un viaje emocional hacia las heridas de la infancia.
GETAFE/19 MARZO 2026.- Este sábado 21 de marzo, el Centro Cívico de las Margaritas se convierte en el escenario de una de las propuestas más valientes de la muestra G de Teatro. Hablamos con Txema Uribarri, alma mater de la compañía Mono con Platillos, quien presenta «Payaso», una obra que bajo el disfraz de la risa esconde una profunda crítica social y un viaje emocional hacia las heridas de la infancia.
Pregunta: Txema, vienes del mundo audiovisual y ahora te vemos volcado en las tablas. ¿Cómo nace esta pasión por el teatro y, en concreto, por el lenguaje del payaso?
Txema Uribarri: Yo estudié comunicación audiovisual y tuve mis propias productoras, pero hace cinco años sentí la necesidad de cambiar de formato. Para mí, el cine y el teatro son formas de contar historias. Ahora estoy disfrutando mucho de este contacto directo. «Payaso» nace del respeto a la comedia; a veces se piensa que los cómicos solo soltamos chistes, pero nosotros usamos la risa para entrar en lugares donde el drama puro tendría más dificultades.
P: ¿Qué se va a encontrar el público de Getafe que se acerque este sábado al Centro Cívico de las Margaritas?
T.U.: Se van a encontrar una distopía. La historia nos sitúa en un país donde la comedia se ha prohibido y se persigue a los artistas. Dos amigos, artistas callejeros a los que la vida no les ha sonreído, deciden secuestrar el teatro de su barrio como acto de rebeldía. A través de flashbacks, el público irá descubriendo cómo han llegado hasta ahí. Es una obra con muchas sorpresas que no quiero desvelar, pero que tiene un ritmo muy alto e intenso.
P: En la obra tocáis temas complejos, como el abuso o el abandono en la infancia. ¿Por qué llevar estos asuntos al escenario bajo el título de «Payaso»?
T.U.: Porque todo lo que somos como adultos viene marcado por nuestra niñez. Me preocupa mucho cómo un mal gesto o la falta de afecto en los primeros años influye en la salud mental de las personas. En la obra vamos a la raíz: a esas heridas que nos hacen comportarnos de una manera determinada hoy en día. El payaso simboliza esa búsqueda de un mundo mejor, pero desde la realidad de unos personajes de barrio, con un lenguaje muy de la calle que conecta con todo el mundo.
P: Se trata de un espectáculo incluido en la muestra G de Teatro. ¿Es apto para todos los públicos?
T.U.: Es importante aclarar que, aunque se llame «Payaso», no es para niños pequeños. Hemos comprobado que funciona de maravilla con adolescentes a partir de 15 o 16 años y con adultos hasta los 80, porque todos encuentran una conexión vital con la historia. Pero para los más pequeños, los temas y el lenguaje son demasiado fuertes.
P: ¿Qué significa para una compañía como Mono con Platillos participar en un festival local como este?
T.U.: Estamos felices. El mundo del teatro es pura pasión y muchas horas de trabajo no remunerado. Llevamos tres años de trayectoria y este es nuestro quinto pase de la obra. Agradecemos mucho que en Getafe se trate por igual a las compañías consagradas y a las nuevas; se valora la propuesta y la puesta en escena, y eso nos abre puertas fundamentales para mostrar nuestro trabajo fuera de casa.

