La Diócesis de Getafe disuelve la rama masculina de los Hermanos del Amor Misericordioso tras las denuncias por abusos
El cierre de esta rama masculina llega mes y medio después de que la Archidiócesis de Madrid suprimiera a la rama femenina, las Hijas del Amor Misericordioso (HAM), ante la inviabilidad del proyecto tras una investigación eclesiástica por supuestas prácticas sectarias.
GETAFE/18 SEPTIEMBRE 2026.- La Diócesis de Getafe ha decretado la disolución de los Hermanos del Amor Misericordioso, el grupo masculino que aspiraba a convertirse en congregación religiosa, tras salir a la luz graves denuncias por abusos de poder, psicológicos, penitencias físicas y falsos exorcismos. La medida, dictada por el obispo diocesano Ginés García Beltrán este martes 15 de septiembre de 2026, obliga a los sacerdotes, diáconos y seminaristas que convivían en una casa de Serranillos del Valle a separar sus caminos y continuar sus procesos vocacionales de forma estrictamente individual.
El cierre de esta rama masculina llega mes y medio después de que la Archidiócesis de Madrid suprimiera a la rama femenina, las Hijas del Amor Misericordioso (HAM), ante la inviabilidad del proyecto tras una investigación eclesiástica por supuestas prácticas sectarias.
En la diócesis getafense, el grupo operaba y compartía formación desde el año 2008. Aunque la nota oficial emitida por el obispado sostiene que la decisión responde a un «tiempo prolongado de reflexión» y aclara que no supone «un juicio negativo» sobre los deseos vocacionales de los implicados, el comunicado evita hacer mención explícita a las denuncias presentadas ante la Iglesia por más de 30 personas.
Antiguos integrantes de la comunidad y víctimas del grupo han expresado su malestar ante el comunicado, al considerar que la institución no asume responsabilidades ni ofrece disculpas explícitas por el daño causado. Según los testimonios y los escritos remitidos a la Santa Sede, en la estructura se imponían castigos corporales como el uso de cilicios, el control del teléfono y del correo electrónico, el aislamiento de las familias y la práctica de presuntos exorcismos sin autorización.
La representación legal de las víctimas ha valorado la disolución como una consecuencia lógica del proceso, señalando que el grupo reproducía la misma dinámica sectaria que la rama femenina. Asimismo, advierte de la necesidad de que los religiosos reciban acompañamiento psicológico antes de asumir responsabilidades pastorales.
Por su parte, el obispado ha precisado que la salida de la vivienda de Serranillos del Valle no se ejecutará de forma inmediata. Los sacerdotes y diáconos ya ordenados mantendrán de forma individual los encargos pastorales que tienen asignados actualmente dentro del territorio diocesano, mientras que los seminaristas deberán decidir de manera personal si prosiguen sus estudios en seminarios o en otras instituciones religiosas reconocidas.

