Se hace público el Informe Ambiental Estratégico del nuevo barrio de la Aviación
La metamorfosis del ACAR abre el debate entre la vivienda pública, el reto medioambiental de un suelo con sombras del pasado y la presión vecinal por conservar el patrimonio e histórico de los cuarteles.
GETAFE/03 SEPTIEMBRE 2026.- La bruma matinal sobre la Avenida de John Lennon apenas deja entrever los viejos pabellones castrenses que durante décadas permanecieron parapetados tras un muro continuo, impenetrables al pulso cotidiano del municipio. El Acuartelamiento Aéreo de Getafe (ACAR), una mole de 209.660 metros cuadrados de suelo militar —el equivalente a una treintena de campos de fútbol encajados en el continuo urbano—, se prepara para su cese definitivo de actividades en 2028. Sin embargo, la brecha que divide a la administración local y a los colectivos ciudadanos ya se ha abierto en el papel oficial.
El 20 de agosto de 2026, la Directora General de Transición Energética y Economía Circular de la Comunidad de Madrid, Cristina Aparicio Maeztu, firmó la resolución que hizo público el Informe Ambiental Estratégico de la Vigesimoprimera Modificación Puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Getafe. El documento avala la hoja de ruta promovida por el Ayuntamiento: transformar los terrenos defensivos en el futuro «Barrio de la Aviación» (el Ámbito de Actuación AA-08). Pero bajo la luz verde de la burocracia subyace una maraña de dudas técnicas, exigencias de descontaminación de suelos, mapas de ruido al límite y un contencioso social sobre qué modelo de ciudad debe imponerse en la última gran bolsa de suelo del casco urbano.
El tablero de las alternativas: del naufragio de 2010 al plan de 1.600 viviendas
El intento de coser las cicatrices de la franja militar no es nuevo. Ya en mayo de 2010, el Ayuntamiento de Getafe promovió una cuarta modificación puntual sobre 60,52 hectáreas para absorber las instalaciones cuartelarias. Aquella tentativa naufragó estrepitosamente: el 18 de noviembre de 2010, el Ministerio de Defensa emitió un informe desatendible y desfavorable. Ante el silencio administrativo del Consistorio, la Dirección General autonómica cerró el expediente en febrero de 2011 determinando que la tramitación era inviable sin la desafección previa.
El giro de guion definitivo comenzó a fraguarse a finales de 2024. Con la desafección y enajenación de los terrenos encauzadas a favor del Ayuntamiento, el Pleno municipal desistió del plan fallido de 2010 e inició la evaluación ambiental de una nueva propuesta.
En la mesa de diseño se barajaron diferentes opciones de desarrollo urbanístico:
- Alternativa 0 (No actuación): Mantener la clasificación de Suelo No Urbanizable de Protección de Instalaciones de la Defensa. Fue descartada de inmediato por renunciar a la integración del enclave.
- Alternativa 1 (Desarrollo dotacional puro): Reclasificar a suelo urbano consolidado para dotaciones mediante un Plan Especial, priorizando la trama cuartelaria y el uso público de los edificios existentes. Se desechó por considerarse una opción poco eficiente en la gestión de recursos.
- Alternativa 2.1 (Residencial-dotacional con prolongación viaria): Prolongaba la Avenida de las Ciudades hasta John Lennon como único eje principal, ubicando el uso residencial al norte, pero relegando y rompiendo los espacios ajardinados preexistentes.
- Alternativa 2.2 (Seleccionada): Divide la superficie en tres bandas funcionales. La Banda Norte asumirá la continuidad residencial con el tejido urbano; la Banda Central recuperará el entramado noble de los pabellones militares para equipamientos públicos —previendo la incorporación de la Universidad Carlos III de Madrid— y zonas verdes; y la Banda Sur, frente al Paseo de John Lennon, se configurará como un espacio terciario, recreativo y deportivo que sirva de colchón con la Base Aérea.
El marco regulatorio propuesto reclasifica el suelo a Urbano No Consolidado e introduce la nueva Área Homogénea U-33. La propuesta fija una edificabilidad máxima total de 203.851 m², fijando un techo residencial de 143.220 m² en los que se proyectan entre 1.300 y 1.600 viviendas, reservando obligatoriamente el 60% para Vivienda de Protección Pública (VPP).
Voces en la plaza pública: ¿Barrio residencial o refugio climático?
El periodo de información pública tras la aprobación inicial del Pleno municipal en noviembre de 2024 hizo aflorar la fractura de visiones sobre el destino del ACAR. Frente al proyecto de desarrollo inmobiliario, tres alegaciones ciudadanas y colectivas pusieron en entredicho el modelo.
Un alegante particular planteó una enmienda a la totalidad: frenar la construcción del barrio y transformar la totalidad de los terrenos en un gran bosque urbano frondoso. La propuesta argumentaba la urgente necesidad de un «refugio climático» en el corazón del municipio, recordando que el casco antiguo de Getafe carece de espacios libres de grandes dimensiones y solo cuenta con reducidas plazas o jardines de barrio. Sugería mantener únicamente los edificios históricos del 1 al 7 y el pabellón deportivo 9 para usos comunitarios.
Por su parte, la asociación Getafe Puerta con Puerta formalizó un paquete de tres reclamaciones clave:
- Blindaje social total: Exigieron que la edificación residencial no se limite a un 60% de VPP, sino que alcance el 100% de Vivienda de Protección Pública.
- Propiedad pública innegociable: Solicitaron garantizar la titularidad pública permanente del suelo resultante de la reurbanización, permitiendo únicamente fórmulas de gestión como la concesión del derecho de superficie o el alquiler público.
- Ampliación de la protección patrimonial: Reclamaron catalogar e inventariar explícitamente las estructuras de los edificios 10, 11, 12, 13, 15 y 16, así como los elementos singulares 19 al 24 y la estructura urbana preexistente.
A estas objeciones se sumó una tercera alegación solicitando priorizar la transformación a uso residencial de más de 8 hectáreas de suelo dotacional en la manzana catastral 06310 (calle Fundidores), entre Los Molinos y el Polígono Los Ángeles, antes de actuar sobre el acuartelamiento.
Sombras sobre el terreno: los retos de un suelo militar
El informe ambiental estratégico revela que el suelo sobre el que se pretende edificar no es una hoja en blanco, sino una superficie marcada por décadas de actividad militar e industrial.
| Factor de Impacto | Diagnóstico en el Expediente | Condicionantes y Exigencias Emitidas |
| Suelos Contaminados | El informe de octubre de 2025 identifica 19 zonas de potencial contaminación dentro del recinto. | Exigencia del Área de Planificación y Gestión de Residuos de elaborar un Estudio de Caracterización Analítica tras las demoliciones y antes de aprobar el Plan Parcial. Sanidad exige planes de descontaminación si el riesgo es inaceptable. |
| Contaminación Acústica | Zonificación pasa de uso terciario («d») a residencial («a»). Se superan los objetivos de calidad acústica por la proximidad a la arteria M-406. | Obligatoriedad de redactar un plan de aislamiento específico. Orientación defensiva de fachadas (evitando dormitorios expuestos) y evaluación de la huella acústica sinérgica (tráfico, tren y aviones). |
| Recursos Hídricos y Riego | Canal de Isabel II prohíbe regar parques de más de 1,5 ha con agua potable. La depuradora actual (Arroyo Culebro) requiere ampliación previa. | Obligación de conectar el riego a la red de agua regenerada mediante la tubería de Av. Juan de la Cierva. Reserva de suelo obligatoria para un tanque de laminación en la plaza Coronel Polanco. |
| Tráfico y Movilidad | Se prevé un incremento de 3.906 habitantes más el flujo indeterminado de la universidad. Consorcio de Transportes y Carreteras advierten falta de análisis. | Presentación obligatoria de un Estudio de Tráfico detallado que evalúe el impacto en los nudos de la M-406 y priorice la movilidad no motorizada. |
| Salud Pública | Riesgo epidemiológico por el antecedente del brote de leishmaniosis registrado en 2009 en la zona sur. | Medidas de contención ambiental en obras y drenajes para evitar la proliferación de flebótomos y sus reservorios de cobijo. |
La memoria de la aviación: el patrimonio a preservar
Más allá de los balances de superficie y las redes de alcantarillado, el ACAR encierra la memoria histórica de la aviación española. La Dirección General de Patrimonio Cultural autonómica ha impuesto la inclusión en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos de la Ficha número 21 (Conjunto ACAR – Barrio de la Aviación) con un grado de Protección Ambiental 2º.
Esta tutela patrimonial obliga a mantener intacta la huella volumétrica y los elementos estructurales —tales como cerchas y cúpulas— del espacio noble cuartelario: un conjunto de ocho pabellones militares dispuestos frente a frente en torno a una plaza central de interacción. Asimismo, queda protegido el trazado de la Avenida de los Grandes Vuelos, la arteria interna que cruza el recinto de este a oeste y que constituye un eje visual histórico orientado hacia el Cerro de los Ángeles.
El organismo autonómico ha vetado tajantemente la destrucción de cualquier elemento de patrimonio científico o tecnológico de fabricación anterior a 1950. Además, ante la posibilidad de que el subsuelo albergue restos históricos, las futuras excavaciones estarán condicionadas a una campaña previa de prospección arqueológica. En la masa forestal, poblada por ejemplares vetustos de plátanos, olmos, cipreses y tilos, regirá la Ley de Protección del Arbolado Urbano, obligando a valuar cada ejemplar mediante la Norma Granada y prohibiendo las talas drásticas.
La resolución ambiental concede un plazo máximo de cinco años para que el Ayuntamiento de Getafe proceda a la aprobación definitiva del planeamiento. En las oficinas municipales y en los colectivos vecinales comienza ahora la verdadera cuenta atrás para decidir cómo convivirá el futuro residencial con los fantasmas acústicos de la M-406, los análisis del subsuelo y la huella histórica del aire.

