Memoria histórica

Getafe ya criticaba el «gasto político» hace 40 años: las comilonas y mariscadas en pesetas que destapó la prensa en 1986

El periódico local ‘Acción Getafense’ reveló en julio de 1986 que el Gobierno municipal gastó más de dos millones y medio de pesetas en mariscadas, puros, vinos y taxis, una polémica histórica que hoy puedes recordar en el Museo Virtual de Getafe.

GETAFE/14 AGOSTO 2026.- Las denuncias sobre el uso de dinero público para atenciones de representación y comidas de trabajo no son un debate nuevo en la ciudad, las últimas más sonadas fueron las del anterior Alcalde Juan Soler. Un reportaje publicado el 30 de julio de 1986 por el periódico de información local Acción Getafense, cuya edición conserva en la actualidad el Museo Virtual de Getafe, sacó a la luz una severa fiscalización de las cuentas municipales de 1985 realizada por la oposición y los redactores del propio medio.

La revisión del expediente presupuestario por parte del portavoz del Grupo Popular, Sebastián Carro, reveló que los concejales del equipo de gobierno socialista consumieron más de dos millones y medio de pesetas en gastos especiales de funcionamiento. La documentación incluía notas de restaurantes por mariscadas en Aranjuez, almuerzos de trabajo en Leganés que alcanzaron las 3.279 pesetas por cubierto, botellas de vino de alta gama a 1.250 pesetas la unidad y facturas que incorporaban marcas de tabaco y puros.

El análisis de las cuentas también sacó a la luz otros desembolsos singulares del Ejecutivo municipal. Los ediles sumaron cerca de 1,5 millones de pesetas en dietas de viaje y rozaron las 200.000 pesetas en trayectos de taxi, correspondiendo casi el 80 % de este último gasto a la concejala Carmen Ferrero. Entre los justificantes figuraban además pequeños consumos individuales, como una factura de 425 pesetas por un refresco en el aeropuerto de Barajas presentado por la primera teniente de alcalde.

Junto a los gastos de representación, la fiscalización de la Cuenta General de 1985 detectó una anomalía en los ingresos por publicidad del Boletín de Información Municipal. Frente a los 1,4 millones de pesetas que correspondía recaudar según la ordenanza reguladora, el Ayuntamiento solo registró 277.500 pesetas en sus arcas, dejando un desfase de 1,1 millones de pesetas sin la debida justificación contable ni constancia de deudores.

Pese a los reparos en la gestión de las distintas partidas, la liquidación final del ejercicio de 1985 cerró con un superávit de 91 millones de pesetas. Este saldo positivo se obtuvo gracias a la venta de terrenos procedentes del exceso de aprovechamiento en el Sector Tres, una operación urbanística que aportó 300 millones de pesetas extraordinarios que no estaban previstos en el presupuesto inicial.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *