Los trabajadores de Airbus en Getafe rechazan el preacuerdo y mantienen la huelga indefinida
Los empleados juzgan insuficientes las medidas propuestas y exigen nuevas mejoras laborales, lo que deja abierta una crisis laboral que ya afecta a las operaciones del grupo aeronáutico.
GETAFE/18 JULIO 2026.- La plantilla de Airbus en Getafe ha decidido en asamblea rechazar el preacuerdo alcanzado entre la dirección de la compañía y los sindicatos, optando por mantener las movilizaciones y la huelga que arrastran desde hace varias semanas. Los empleados juzgan insuficientes las medidas propuestas y exigen nuevas mejoras laborales, lo que deja abierta una crisis laboral que ya afecta a las operaciones del grupo aeronáutico.
La propuesta rechazada por la mayoría de las asambleas, con el único respaldo del sindicato CC.OO., contemplaba incrementos salariales generales del 5% para el año 2026 y otro 5% para 2027. El documento de la dirección también incluía una paga extraordinaria no consolidable de 2.000 euros y una cláusula de revisión vinculada a la evolución de los precios. Los sindicatos que se oponen al pacto reclaman reabrir las negociaciones para lograr una actualización salarial ligada de forma directa al IPC.
En materia de conciliación y derechos laborales, la compañía se comprometía a mantener el modelo actual de dos días semanales de teletrabajo. El texto recogía la flexibilización del calendario vacacional, otorgando a los empleados libertad para disponer de dos semanas. Asimismo, se aseguraba la aplicación del convenio colectivo para los afectados por el Proyecto Bromo, la futura iniciativa espacial conjunta con Thales y Leonardo.
El texto también planteaba suspender hasta finales de año, o hasta que exista una sentencia definitiva del Tribunal Supremo, la retirada del complemento de incapacidad temporal (IT). Esta medida había sido introducida inicialmente por Airbus con el objetivo de combatir el absentismo en las plantas españolas.
Mediación de la alta dirección en Getafe
Ante el impacto de los paros en la producción, el consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, se desplazó personalmente a la planta de Getafe. El ejecutivo admitió su preocupación por el riesgo de que el descontento laboral se extienda a otros países del grupo. A través de un mensaje de vídeo, Faury lamentó la situación actual y reconoció que su carta previa sobre el trabajo híbrido fue el detonante del conflicto.
El CEO de la multinacional afirmó que el problema va más allá de las reivindicaciones materiales y salariales. A su juicio, la huelga evidencia una crisis organizativa profunda, marcada por la pérdida del sentido de pertenencia y la falta de reconocimiento hacia los empleados. También asumió que la plantilla siente que muchas decisiones corporativas se toman demasiado lejos de la realidad de los centros de trabajo españoles.
Para revertir esta desconexión y reconstruir la confianza interna, Airbus ha anunciado la creación de un equipo directivo especial de cuatro personas. Este grupo estará integrado por Cristina Aguilar, María Prieto, María Ángeles Martí y David Ferro, quienes reportarán directamente a Faury. Su labor consistirá en escuchar de forma permanente a los trabajadores y trasladar los problemas reales sin filtros para diseñar soluciones concretas.

