La planta de Airbus en Getafe ultima la fabricación de dos satélites medioambientales y espera el contrato del Spainsat NG-III
La sede de Airbus Space Systems en Getafe avanza a marchas forzadas en la integración de la pareja de satélites LSTM para la Agencia Espacial Europea (ESA), mientras prevé para antes de que concluya julio la firma inminente del contrato con Hisdesat para desarrollar el Spainsat NG-III.
GETAFE/03 JULIO 2026.- Este nuevo satélite de comunicaciones gubernamentales seguras sustituirá al NG-II, que quedó inutilizado el pasado enero tras sufrir el impacto de una partícula en el espacio.La actividad no cesa en la gran sala limpia de Airbus Space Systems de Getafe, donde actualmente se encuentra en fase de producción avanzada el programa de satélites LSTM (Land Surface Temperature Monitoring).
Se trata de una misión medioambiental de la ESA y el programa Copernicus de la Comisión Europea cuyo objetivo es medir la evapotranspiración de la superficie terrestre para optimizar el agua de riego agrícola.
Desde la factoría de Getafe se lidera un consorcio industrial de más de 45 empresas de 18 naciones europeas para dar forma a estas dos plataformas de 1,3 toneladas. Las previsiones del programa apuntan a que ambos satélites estarán listos para 2027, se les integrará su complejo instrumento de detección en 2028 y el primero de ellos será lanzado en 2029 a bordo de un cohete Vega-C.
Por otro lado, los ingenieros de la planta local trabajan discretamente en los preparativos del Spainsat NG-III. La rúbrica de su contrato de fabricación es inminente y busca reemplazar al Spainsat NG-II, el cual sufrió un letal impacto de una partícula espacial el pasado enero, apenas unos meses después de su lanzamiento en octubre de 2025. El Ministerio de Defensa ha aclarado que la pérdida del NG-II no ha afectado a las transmisiones encriptadas de las Fuerzas Armadas ni de aliados como la OTAN, ya que el servicio se mantiene garantizado a través del Spainsat NG-I y del veterano satélite Spainsat de 2006.
El futuro NG-III tardará cerca de tres años en construirse en las instalaciones del municipio, situando su lanzamiento a finales de esta década. Aunque se concibe como un gemelo de sus predecesores, incorporará de forma forzosa mejoras tecnológicas sustanciales. Debido al tiempo transcurrido desde que se definieron los requisitos originales en 2016, varios componentes —como los motores eléctricos de propulsión y los ordenadores de a bordo— han dejado de fabricarse y serán sustituidos por versiones actualizadas y optimizadas. En paralelo, las instalaciones de Getafe también albergan en fase de diseño detallado y bajo estricto secreto el proyecto de la pareja de satélites de tecnología radar Paz-2.

