La Universidad Carlos III demuestra que una educación pública ambiciosa reduce el peso de la genética en el éxito de las personas
La investigación, publicada en el ‘American Journal of Sociology’, destaca que los mayores beneficiados fueron los alumnos con menor predisposición genética hacia los estudios.
GETAFE/29 JUNIO 2026.- Un estudio internacional coliderado por la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), en Getafe, revela que las políticas educativas que eliminan barreras económicas mitigan el impacto de la «lotería genética» en las oportunidades de vida. El trabajo, basado en una reforma de 1944 en Inglaterra que introdujo la secundaria gratuita, demuestra que un sistema equitativo reduce la influencia de los genes en los ingresos y la riqueza personal. La investigación, publicada en el ‘American Journal of Sociology’, destaca que los mayores beneficiados fueron los alumnos con menor predisposición genética hacia los estudios.
El Departamento de Ciencias Sociales de la UC3M ha participado de forma clave en este hallazgo científico junto a las universidades de Lausana (Suiza) y Estocolmo (Suecia). El equipo analizó los efectos de la Ley de Educación de 1944 en Inglaterra, una norma que abolió las tasas escolares en secundaria y amplió la escolarización obligatoria en un año.
Los investigadores utilizaron datos del Estudio Longitudinal Inglés del Envejecimiento para medir el impacto causal de la reforma. Mediante una metodología estadística avanzada, comprobaron que el peso de los genes en el éxito financiero de los individuos cayó de forma drástica tras la aplicación de la ley.
Alicia García Sierra, investigadora de la UC3M y coautora del texto, detalla que la influencia de la genética disminuyó entre un quinto y un tercio de una desviación estándar. Según los expertos, la reforma funcionó porque eliminó una barrera de entrada fundamental y limitó los mecanismos de selección que operaban dentro del propio sistema educativo.
Las ventajas familiares se mantienen intactas
El estudio aporta otro dato relevante sobre la persistencia de las desigualdades sociales. A pesar de la pérdida de peso del factor genético, la relación entre el estatus económico de los padres y los logros de sus hijos no varió tras la aprobación de la ley.
Los autores señalan que existen ventajas de clase que una reforma educativa aislada no puede modificar. Elementos como el acceso a actividades extraescolares, la elección de colegios de mayor calidad o disponer de recursos económicos familiares se siguen transmitiendo de padres a hijos.
Aunque los resultados se basan en un hecho histórico y no son directamente extrapolables a la actualidad, los científicos recuerdan su utilidad para el debate político. El estudio abre la puerta a diseñar nuevas reformas centradas en la calidad del currículo escolar y en mantener la gratuidad para garantizar un acceso equitativo en la sociedad actual.

