«La música es una herramienta para compartir ideas»
El colectivo musical feminista Las Cabras Andan Sueltas actúa este jueves 28 de mayo a las 21:00 horas en la caseta de Podemos del Recinto Ferial de Getafe.
GETAFE/27 MAYO 2026.- La formación de raíz vecinal ofrecerá un concierto gratuito en el que fusionará ritmos tradicionales con un marcado mensaje de transformación social y crítica. En Getafe Central hemos entrevistado a Laura, integrante del grupo, para conocer sus orígenes y su propuesta artística antes de su cita con el público getafense.
Getafe Central: ¿Cómo empezó el grupo y cuáles fueron esos inicios?
Laura: El grupo como tal, para preparar un repertorio y mostrarlo, lleva solo dos años. Pero la primera semilla se plantó en noviembre de 2021. Tuve que confinarme tres semanas por el COVID-19. Como trabajo con personas vulnerables, no podía incorporarme aunque me encontraba bien. Tuve mucho tiempo a solas y decidí escribir una canción para regalar el 8 de marzo a la gente cercana. Hice un boceto y se lo lancé a todo el que le apeteciera ayudarme musicalmente, cantando, con lengua de signos o instrumentos. Nos juntamos unas 50 personas entre amigas, familia y vecinas para el tema Vivas nos queremos. Conectamos mucho y generó una energía tan bonita que decidimos seguir creando una canción cada 8 de marzo en tribu y en red. Hace dos años, Azucena, la flautista actual, se vino a vivir a Madrid y eso posibilitó darle una forma física real al grupo. El año pasado nos pusimos nombre para nuestro primer bolo en las fiestas de La Alhóndiga. Elegimos Las Cabras Andan Sueltas por un verso de nuestra canción Mujer tuvo que ser.
Getafe Central: ¿Cómo definirías el universo musical del grupo en pocas palabras?
Laura: Nos definiría como un colectivo musical feminista compuesto por personas amantes de la música y del tejido de un barrio.
Getafe Central: Teniendo en cuenta ese marcado carácter feminista de vuestras canciones, ¿en qué momento decidisteis que la música debía ser una herramienta para transformar?
Laura: Desde el principio. Siempre me ha inspirado una frase que se le otorga al pianista Daniel Barenboim: «La música es un arma de construcción masiva». Esa sensación me ha acompañado toda la vida en los distintos proyectos musicales en los que he participado. Cuando haces música se genera una energía muy bonita con la gente con la que estás y con la que la compartes. Nunca he cursado estudios formales de música, pero siempre he pensado que es una herramienta para compartir ideas y transformarlas en algo más grande.
Getafe Central: En vuestra música mezcláis folclores latinoamericanos, sonidos ibéricos, raíces africanas y canción de autor. ¿Cómo nace esa combinación tan particular?
Laura: La música tradicional de todo el mundo tiene una energía que conecta a las personas con las raíces, la historia, las preocupaciones del pueblo y la lucha cotidiana. Esos ritmos son los que me gustan, los que he escuchado toda mi vida y los que más me emocionan. No estamos cerradas a ningún estilo musical y estamos abiertas a todas las propuestas que surgen porque nos parece divertido lanzarnos con otros géneros.
Getafe Central: ¿Qué artistas, movimientos o experiencias personales han influido más en vuestra manera de componer y de hacer canciones?
Laura: En cuanto a artistas, me enamora la voz de Sílvia Pérez Cruz, de Lila Downs o de coros como La Colmena. Me inspiran mucho las letras de Rozalén, María Ruiz, Antía Muíño, Perota Chingó, Salvador Amor, Silvio Rodríguez, Rodrigo Cuevas, Coetus, José Antonio Labordeta, Eliseo Parra, Residente de Calle 13 o El Chojín. También me influye la forma de entender la música en algunas culturas latinoamericanas, como en el maracatú afrobrasileño o en la tambora colombiana. Me gusta ver la música como un trabajo comunitario, donde las personas se conectan desde la fabricación de los instrumentos con piel de cabra y madera hasta la confección de la ropa.
Getafe Central: En directo combináis la música, el baile y la conexión con el público. ¿Qué buscáis que sienta la gente cuando va a un concierto vuestro?
Laura: Aún tenemos muy poco recorrido para definir cómo es nuestro directo. Supongo que buscamos que el público disfrute por lo menos la mitad que nosotras, y que se divierta y se emocione con lo que transmitimos.
Getafe Central: Vais a actuar en el Recinto Ferial. ¿Qué significa para vosotras tocar en vuestra ciudad y en un espacio tan ligado al activismo social como la caseta de Podemos?
Laura: Todos los espacios en los que hemos tocado, que se reducen a las fiestas de La Alhóndiga, tienen estas mismas características de ser un espacio de lucha y de barrio. Tocar en la caseta nos hace mucha ilusión porque hay muchas personas conocidas y cercanas. Nos apetece compartir este rato y amenizarles el tiempo que pasan allí sirviendo cerveza para los demás. Va a ser divertido y emocionante porque conocemos especialmente al público familiar que esperamos que esté por allí.
Getafe Central: En una época donde a veces prima lo comercial, ¿es más difícil hacer música con mensaje crítico?
Laura: No tengo experiencia en componer música comercial como para comparar. Me da pena que se entienda la música únicamente como moneda; me parece un malgasto cultural y social. Sin embargo, la vida está muy cara y todas tenemos que pagar las facturas, la casa y la gasolina, así que no puedo criticarlo. Para nosotras la música no es una forma de olvidar los problemas, sino una manera de afrontarlos o de buscar soluciones.
Getafe Central: Si pudieras resumir el mensaje principal de Las Cabras Andan Sueltas en una sola frase, ¿cuál sería?
Laura: Me quedaría con la poesía con la que cerramos la canción Palestina resiste, que fue la que hicimos este último 8 de marzo. Termina con una voz de niña diciendo: «Que la guerra no valga la pena, que el amor trascienda fronteras y que el feminismo sane la tierra». Si solo me pides una frase, me quedo con esa: que el feminismo sane la tierra.
Getafe Central: ¿Qué planes de futuro tenéis y en qué estáis trabajando?
Laura: Tenemos pocos planes porque el futuro es incierto y cada curso es una aventura que depende de cuadrar las agendas para ensayar. De hecho, el año pasado teníamos una formación y este año se fue la persona que tocaba la guitarra. Me he tenido que poner yo con ella, y otra amiga, Marta, se ha animado ahora con la percusión. Si pudiera hacer una carta a los Reyes Magos, pediría dos cosas: que viniera un guitarrista para liberarme de la guitarra y poder solo cantar y tocar percusión, que es lo que hago sin pensar, y que nos regalasen dos horas más a la semana para ensayar a gusto y sin agobios. Siempre estamos abiertas a nuevas participaciones, así que si alguien quiere unirse, puede ponerse en contacto con nosotras o pasarse por la caseta. Nuestra idea es seguir adelante.

