Una modificación reglamentaria en Más Madrid limita el voto de los simpatizantes en las primarias autonómicas
Esta decisión, denunciada públicamente por el militante Alberto Oliver, supone que miles de inscritos no podrán participar en la elección de la candidatura a la Comunidad de Madrid, reduciendo el censo electoral de miles de personas a apenas 800 votantes activos.
GETAFE/30 ABRIL 2029.- La Mesa Regional de Más Madrid ha aprobado un nuevo marco reglamentario para sus elecciones primarias que restringe el derecho a voto de los simpatizantes, limitándolo exclusivamente a municipios de más de 500.000 habitantes. Esta decisión, denunciada públicamente por el militante Alberto Oliver en la red social X, supone que miles de inscritos no podrán participar en la elección de la candidatura a la Comunidad de Madrid, reduciendo el censo electoral de miles de personas a apenas 800 votantes activos.
El conflicto se originó hace un mes, cuando se envió a la Mesa Regional un reglamento de primarias que, según denuncian sectores internos, contravenía los estatutos de la formación. De acuerdo con la normativa vigente, solo el «Comité de Primarias» tiene competencia para elaborar dicho reglamento una vez convocadas las elecciones. Ante las alegaciones recibidas por esta irregularidad, el órgano de dirección ha presentado un nuevo documento bajo el nombre de “Propuesta de Marco Reglamentario General”, una figura jurídica que no existiría previamente en la estructura organizativa del partido.
Esta modificación técnica tiene un impacto directo en la representatividad democrática del proceso. Con las nuevas reglas, el derecho de sufragio para los simpatizantes (figura que agrupa a más de 34.000 personas en la región) desaparece para la lista autonómica, manteniéndose solo en grandes ciudades como Madrid capital. En la práctica, esto reduce el peso de la base frente a los cargos públicos y trabajadores del partido, quienes son considerados «militantes natos» y suponen cerca de 350 del total de los 800 votantes habilitados actualmente.
La crítica interna señala que este modelo permite que el «aparato» del partido controle entre el 30% y el 40% del voto total. Según lo expuesto, esta estructura aumenta las barreras de entrada para candidatos externos y favorece la endogamia política al dificultar la participación de quienes no mantienen una actividad militante constante y burocratizada en la web del partido.
Finalmente, se cuestiona la competencia de la Mesa Regional para interpretar estas normas, una función que correspondería estrictamente al Comité de Garantías. Los críticos advierten que persistir en este modelo, donde hay más participación en una ciudad que en el conjunto de la Comunidad, evidencia una confrontación de modelos políticos que debería resolverse en un congreso y no mediante cambios reglamentarios de última hora.

