«Hay que volver al pasado desde otras miradas para mejorar nuestra democracia actual»
La Universidad Carlos III de Madrid organiza este jueves la jornada ‘La transición frente al espejo’ para analizar, con la perspectiva de 50 años, los claroscuros del proceso que cambió España.
GETAFE/08 ABRIL 2026.- Entrevistamos a su coordinador, el historiador Francisco J. Leira-Castiñeira, en un encuentro que los ciudadanos pueden ver a través de nuestro canal de Youtube Getafe Central Televisión.
Pregunta: Se cumplen 50 años del inicio de aquel proceso tras la muerte de Franco. ¿Por qué han decidido organizar esta jornada en la UC3M?
Francisco J. Leira-Castiñeira: El motivo principal es el aniversario. Han pasado ya 50 años desde que se iniciaron los procesos para realizar ese cambio de régimen que nos llevó a una democracia plena. Es un buen momento para debatir aquel proceso desde nuevas perspectivas y buscar cómo reactualizar y mejorar nuestra democracia actual. Ante la ola reaccionaria en la que vivimos, creemos que era conveniente volver a ese pasado desde otras miradas.
P: Usted menciona que la Transición fue una «correlación de debilidades». ¿A qué se refiere exactamente?
F.J.L.: Hubo un momento en el que los sectores que procedían del régimen y los sectores de la sociedad civil se encontraron en un punto de equilibrio forzado. Adolfo Suárez quería inicialmente una ley al estilo de las fundamentales del Movimiento, pero la fuerza de la oposición y la realidad de las urnas le obligaron a un cambio real. Muchas reivindicaciones quedaron en el tintero y hubo una «ley de silenciamiento» sobre el pasado, pero la participación social fue la que acabó impulsando el proceso más allá de lo previsto.
P: ¿Existen todavía «tics» o reminiscencias autoritarias en las instituciones del Estado?
F.J.L.: Creo que hay que diferenciar contextos. Sectores como el ejército o la policía han vivido una profesionalización y un cambio generacional importante. Sin embargo, actualmente vemos una recuperación del pasado por parte de movimientos de «nuevo cuño». Se idealiza la dictadura como un proceso de paz y prosperidad, utilizando símbolos como la Cruz de Borgoña o banderas anticonstitucionales. Es una ola reaccionaria global que, en el caso español, se nutre de la dictadura para legitimarse.
P: ¿Qué retos tiene la democracia española para los próximos años?
F.J.L.: La democracia se tiene que estar reconstruyendo continuamente. No es lo mismo la de los años 60 que la de 2026. Nuestro reto es consolidar derechos sociales para colectivos desfavorecidos y mejorar nuestras instituciones para hacerlas más transparentes y menos burocráticas. Debemos fomentar una cultura de respeto y empatía.
P: Mañana se celebra la mesa redonda en el campus. ¿Cuál es el objetivo final de este encuentro?
F.J.L.: Queremos que los asistentes salgan de allí preguntándose qué pueden hacer para mejorar la convivencia. No se trata de dar certezas absolutas sobre lo que fue la Transición, sino de aportar dudas y preguntas para que cada uno obtenga sus propias respuestas y logremos que la democracia española esté a la vanguardia de Europa.

