Salud

El Hospital de Getafe estrena una técnica cardíaca que permite dar el alta en el mismo día

Este procedimiento, realizado mediante campos electromagnéticos, permite que los afectados regresen a su hogar en la misma jornada de la intervención.

GETAFE/20 MARZO 2026.- El Hospital Universitario de Getafe ha incorporado la electroporación, una técnica avanzada para tratar la fibrilación auricular que reduce el tiempo de quirófano y mejora la seguridad del paciente. Este procedimiento, realizado mediante campos electromagnéticos, permite que los afectados regresen a su hogar en la misma jornada de la intervención. La medida busca combatir una patología que afecta al 4% de la población adulta y que multiplica por cinco el riesgo de sufrir un ictus.

El Hospital Universitario de Getafe, centro de la red pública de la Comunidad de Madrid, ha comenzado a aplicar la electroporación para tratar la fibrilación auricular. Esta nueva técnica destaca por su precisión y por agilizar significativamente la recuperación clínica de los pacientes. Gracias a su eficiencia, los usuarios reciben el alta hospitalaria el mismo día de la operación.

El procedimiento se realiza a través de un catéter introducido por una pequeña punción en la ingle. Mediante campos electromagnéticos pulsados, el equipo médico llega hasta la aurícula izquierda del corazón mientras el paciente permanece sedado. Esta tecnología actúa de forma selectiva sobre las células responsables de la arritmia sin dañar los tejidos circundantes.

La seguridad es uno de los pilares de este avance médico en el municipio. Al lesionar únicamente los miocitos implicados, se reducen las complicaciones habituales de otras intervenciones cardíacas. El método mantiene la eficacia a largo plazo y mejora la tolerancia de quienes se someten a la cirugía.

La fibrilación auricular tiene un gran impacto en la calidad de vida de los vecinos de Getafe. Los pacientes suelen sufrir palpitaciones, dolor torácico, dificultad para respirar y síncopes. Estas crisis derivan en múltiples visitas a urgencias y un alto consumo de recursos sanitarios en la localidad.

Actualmente, entre el 2% y el 4% de los adultos padece esta patología. Sin embargo, los expertos prevén que los casos se tripliquen en los próximos años debido al envejecimiento de la población. La detección precoz es fundamental para evitar ingresos hospitalarios recurrentes y mejorar el pronóstico de los afectados.

Además de los síntomas físicos, esta enfermedad aumenta la mortalidad y multiplica el riesgo de sufrir un ictus embólico grave. La implantación de la electroporación en el hospital local supone un paso decisivo para controlar los factores de riesgo y mejorar la salud cardiovascular de la ciudadanía.

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