«Si las vías pecuarias pierden su protección, asistiremos a su desaparición de facto»
Getafe Central Televisión ha conversado con Quique Villalobos, portavoz de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), sobre la creciente preocupación de los colectivos sociales ante la posible desprotección de la red de vías pecuarias en la región
GETAFE/13 MARZO 2026.- La modificación de la normativa vigente, introducida de forma paralela a la Ley de Vivienda, ha encendido todas las alarmas por sus posibles consecuencias urbanísticas.
Aquí tienes el video de la entrevista:
Pregunta: ¿Qué cambio concreto plantea la Comunidad de Madrid respecto a las vías pecuarias y por qué ha generado esta alerta?
Quique Villalobos: El Gobierno regional está tramitando una ley de vivienda y, en paralelo, pretende modificar el artículo 25 de la Ley 8/1998 de Vías Pecuarias. El cambio consiste en eliminar la palabra «calificar» por otra terminología que no tiene valor jurídico ni urbanístico claro. En el mundo del urbanismo, esto es crítico: «clasificar» define si un suelo es protegido o no. Al eliminar la precisión técnica, tememos que estas rutas pierdan la protección que tienen actualmente.
P: ¿Es un simple error de redacción o hay algo más detrás de este cambio de términos?
Q.V.: Lo cierto es que la ley de 1998 ya contenía un error al usar «calificar» en lugar de «clasificar». Lo lógico habría sido corregir esa palabra para dar mayor seguridad jurídica. Sin embargo, la propuesta actual sugiere que solo se «tendrá en cuenta» la protección de las vías pecuarias. Esto es peligroso porque ya estamos viendo intentos en algunos municipios de darles una calificación de «zona verde». Una vía pecuaria no es un parque; es un espacio protegido donde, sencillamente, no se puede urbanizar.
P: ¿Qué papel juegan hoy estas vías en la conservación de nuestro medio natural?
Q.V.: Son auténticos corredores ecológicos. Permiten la movilidad de la fauna, algo vital en una región fragmentada por grandes infraestructuras. Si un animal necesita cruzar la M-45 o la M-50, estas rutas son su única opción. Además, garantizan el «esponjamiento» necesario entre las zonas urbanas y el medio natural. Si se rompe la continuidad de las vías pecuarias, los ecosistemas quedan aislados y la biodiversidad desaparece.
P: Se ha mencionado el impacto que esto tendría en proyectos como el de la Fórmula 1. ¿Cómo afectaría la reforma en ese caso?
Q.V.: Existe una relación directa. Por ejemplo, para el proyecto de la Fórmula 1 se requiere actuar sobre la vía pecuaria conocida como Cañada Real de Leñeros. Con el cambio normativo, el Gobierno lo tendría más fácil para autorizar actividades que por ruido y contaminación son incompatibles con un espacio protegido. Es un traje a medida para ciertos desarrollos que no deberían permitirse en estos suelos.
P: Ante esta situación, han solicitado la intervención del Ministerio para la Transición Ecológica. ¿Qué esperan del Estado?
Q.V.: El Estado tiene la obligación de vigilar la Red Nacional de Vías Pecuarias. Esperamos que el Ministerio analice estas alegaciones y, si detecta una invasión de competencias o un peligro para la normativa estatal, actúe. Si es necesario, deben interponer un recurso contencioso-administrativo para frenar este retroceso en la protección del patrimonio público.
P: ¿Han recibido alguna respuesta por parte del Gobierno regional de Madrid?
Q.V.: Sí, nos han enviado una respuesta que, en principio, busca tranquilizarnos. Dicen que se plantean modificar el artículo para incluir por fin el término «clasificar». Es una buena señal, pero todavía es solo una intención. Desde la FRAVM y los colectivos ecologistas seguiremos trabajando para que esa rectificación se haga efectiva. Si cumplen, será un éxito de todos; si no, iniciaremos movilizaciones ciudadanas.
P: ¿Qué futuro le espera a nuestro entorno si esta protección se relaja definitivamente?
Q.V.: Sería el fin del modelo que conocemos. Las vías pecuarias acabarían convertidas en simples parques municipales o, peor aún, en lugares para circuitos de motocross o eventos masivos. Su función histórica y ecológica es demasiado importante para dejarla al arbitrio de la voracidad urbanística. No pedimos nada extraño, solo que sigan protegidas para cumplir su función natural.
NOTA: La entrevista fue realizada antes de la noticia que confirmaba que la Comunidad de Madrid ha rectificado su posición y mantendrá la clasificación de las vías pecuarias como suelo protegido.

