Memoria histórica

Getafe recuerda los 40 años de la crisis de inseguridad y drogas que marcó los años 80

Hace cuatro décadas, el quincenal Acción Getafense alertaba en su número 151 sobre una situación crítica en el municipio bajo el titular «La droga invade Getafe», un periodo marcado por la desarticulación de bandas de narcotráfico en La Alhóndiga, atracos con armas blancas en farmacias de la calle Sánchez Morate y la avenida de las Ciudades, y una proliferación de robos callejeros que afectó profundamente a la convivencia vecinal.

GETAFE/16 FEBRERO 2026.-La crónica de sucesos de 1986 reflejaba una realidad compleja en las calles de Getafe. Uno de los golpes policiales más destacados de la época fue la desarticulación de una banda de traficantes compuesta por cinco personas, tres mujeres y dos hombres. La operación, iniciada tras el seguimiento de una joven, culminó con el registro de un piso en el barrio de La Alhóndiga por parte de funcionarios de la Comisaría de Policía.

En el inmueble, los agentes hallaron un «escondrijo» con 48 papelinas de heroína y 13 barras de hachís. El valor de la droga incautada rozaba los dos millones de pesetas. Además de las sustancias, la banda poseía numerosas joyas robadas, que presuntamente aceptaban como pago de los consumidores ante la falta de dinero en efectivo.

La crisis sanitaria derivada del consumo también dejó episodios dramáticos en la vía pública. Los registros de la época recogen el intento de suicidio de un joven, identificado como M. A. J., quien fue atendido por la Cruz Roja local tras producirse cortes en las muñecas. Los testigos relacionaron el incidente con los efectos del síndrome de abstinencia, un suceso que generó gran impacto entre los vecinos.

Por otro lado, la inseguridad se extendió a los establecimientos comerciales. Las farmacias volvieron a ser objetivo prioritario de los delincuentes. En apenas unos días, dos locales situados en la calle Sánchez Morate y en la avenida de las Ciudades sufrieron asaltos. En ambos casos, parejas de jóvenes armados con navajas sustrajeron medicamentos y cantidades de dinero que rondaron las 25.000 pesetas.

Esta «plaga de navajeros» no se limitó a los comercios. Los asaltos se generalizaron en toda la geografía urbana, afectando desde niños, a quienes robaban el dinero del colegio, hasta mujeres, para sustraerles cadenas y pendientes. Las panaderías también fueron blanco frecuente de estos robos.

A pesar de la dificultad para erradicar estas actividades, la Comisaría de Getafe efectuó numerosas detenciones en aquellos meses. Entre los arrestados se encontraban tanto pequeños traficantes como expertos en el robo de vehículos, incluyendo a varios menores de edad que ya contaban con un amplio historial delictivo.

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