El derecho a ser escuchados: Getafe y la deuda pendiente de su radio municipal
La radio es, por definición, el medio de la proximidad. Es la voz que te cuenta que tu calle está cortada, que tu equipo de barrio ha ganado o que el pleno del Ayuntamiento ha tomado una decisión que cambiará tu vida.
GETAFE/13 FEBRERO 2026.- Hoy, 13 de febrero, el mundo celebra el Día Mundial de la Radio. En las grandes ciudades se habla de tecnología, de pódcast y de audiencias globales. Pero en Getafe, este día se vive con un regusto agridulce. Mientras sintonizamos emisoras que nos hablan desde la Gran Vía o desde estudios en Barcelona, nuestra ciudad —una potencia de más de 193.000 habitantes— sigue sumida en un silencio local que ya dura más de dos décadas.
La radio es, por definición, el medio de la proximidad. Es la voz que te cuenta que tu calle está cortada, que tu equipo de barrio ha ganado o que el pleno del Ayuntamiento ha tomado una decisión que cambiará tu vida. Sin embargo, desde el cierre de Radio Getafe en 2004, los vecinos de esta ciudad somos huérfanos de ondas propias. Hemos delegado nuestra narrativa a licencias privadas que, en muchos casos, responden más a intereses empresariales y favores políticos de despacho que a la realidad de Juan de la Cierva o de Perales del Río.
No es nostalgia, es necesidad A menudo se intenta despachar la petición de una radio pública como un capricho nostálgico. Nada más lejos de la realidad. Lo vivimos en mayo del año pasado: cuando el «gran apagón» nos dejó sin fibra óptica y sin datos en el móvil, la radio fue el único faro. En ese momento de incertidumbre, Getafe no tuvo a quién acudir para saber qué estaba pasando específicamente en sus centros de salud o en sus calles. El servicio público no se mide en rentabilidad económica, se mide en seguridad ciudadana.
Una cantera silenciada Pero una radio municipal es también un pulmón cultural. Getafe es una ciudad universitaria, joven y vibrante. Es doloroso ver cómo el talento de nuestros periodistas locales tiene que emigrar a medios nacionales sin haber tenido la oportunidad de foguearse en el micro de su pueblo. Estamos perdiendo la oportunidad de crear una «escuela de ciudadanía» donde los jóvenes aprendan a debatir y los mayores encuentren una plataforma de acompañamiento que combata la soledad no deseada.
La hora de la voluntad política Incluso voces poco sospechosas de querer aumentar el gasto público, como la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso, han reconocido recientemente que la información de proximidad es «imprescindible» y que el servicio público debe cuidar aquello que es «grandísimo» para el pueblo. Si hay consenso en que lo local importa, ¿a qué espera el Ayuntamiento de Getafe?
No basta con invertir en campañas de publicidad institucional en medios externos. Getafe merece y necesita su propia voz. Una emisora que no dependa de si un empresario tiene o no el favor del gobierno de turno, sino que sea propiedad de todos los getafenses.
En este 13 de febrero, el mejor homenaje que podríamos hacerle a la radio no es solo recordarla, sino encenderla de nuevo. Por derecho, por seguridad y por identidad: Radio Getafe Municipal debe dejar de ser un recuerdo para volver a ser una realidad.

