«Queremos ser un nexo entre jóvenes artistas porque en Getafe nos sentíamos desamparados»
A través de proyectos innovadores como el podcast «A la Fresca» y un ambicioso documental sobre la memoria histórica de la antigua cárcel local, estos jóvenes buscan reapropiarse de los espacios públicos y ofrecer referentes artísticos a una generación que, hasta ahora, se veía obligada a emigrar a la capital para desarrollar su talento
GETAFE/18 ENERO 2026.- El Colectivo Nanai, formado por Noelia Zamorano, Juan Jiménez y Deyanira, nace con el objetivo de revitalizar la escena cultural de Getafe y dar voz a los creadores del sur de Madrid.
Pregunta: ¿Cómo nace el Colectivo Nanai y qué vacío viene a llenar en Getafe?
Respuesta: El proyecto nace de una ausencia de espacios dedicados específicamente a los jóvenes en el ámbito artístico. Tras estudiar Bachillerato de Artes en Madrid, regresamos a Getafe y nos vimos desamparados por las instituciones. Decidimos quedarnos porque nos gusta nuestra ciudad, pero nos preguntamos por qué siempre teníamos que irnos fuera para crear. Queremos ser ese nexo entre jóvenes artistas y demostrar que en el sur de Madrid se hacen cosas chulísimas.
P: Su proyecto «A la Fresca» ha pasado por lugares como el Hospitalillo o la Plaza del Ayuntamiento. ¿Qué importancia tiene el espacio público en su obra?
R: Para nosotros es fundamental. El nombre «A la Fresca» viene de esa tradición de sacar las sillas a la calle para charlar. Queremos ocupar el espacio público y reapropiarnos de él. Getafe tiene medios y espacios culturales, pero a veces sus agendas son tan ajustadas que es difícil entrar. Nosotros buscamos esas «brechitas» institucionales para meter el arte y que sea visible para todos los vecinos.
P: Están trabajando en un documental sobre la biblioteca Ricardo de la Vega, que fue una cárcel. ¿Qué han descubierto en su investigación?
R: Es un enclave político y social perfecto. Hemos encontrado testimonios de mujeres que estuvieron allí presas, como Rosario «La Dinamitera», a través de unas grabaciones de 2005. Investigando en el archivo municipal, descubrimos que en el censo de 1940 figuraban 600 personas viviendo en ese edificio como si fueran una familia. Es una historia de contraposición total: un lugar que fue de represión de ideas y hoy es una biblioteca pública.
P: Han llevado teatro al centro cívico de Juan de la Cierva, ¿cómo ha sido la respuesta de la juventud local?
R: Ha sido un reto. Participamos en el programa «En Acción» y, aunque el público es muy amplio, nosotros nos enfocamos en la franja de los 20 a los 35 años, que es la que está más huérfana de actividades específicas. A veces es difícil generar el contexto adecuado fuera de un teatro convencional, pero ver a chavales de 12 años salir llorando de una función porque el arte les ha atravesado es lo que nos impulsa a seguir.
P: ¿Qué objetivos tienen a corto plazo para el colectivo?
R: Lo más inmediato es el estreno del documental en febrero. También tenemos listos dos programas nuevos sobre música urbana y cine grabados en el teatro. No paramos porque creemos que el trabajo artístico debe funcionar en comunidad. Queremos que la gente joven suelte el móvil, se mueva y vea que existen referentes y posibilidades de creación aquí mismo, en Getafe.

