Getafe despide a Uliana Semenova, la leyenda del baloncesto que transformó el deporte local
La pívot letona, que midió 2,12 metros, marcó un hito histórico en el municipio durante la temporada 1987-1988 al militar en el Tintoretto Getafe.
GETAFE/10 ENERO 2026.- El mundo del baloncesto y la ciudad de Getafe lamentan el fallecimiento en este 2025 de Uliana Semenova, considerada por los expertos como la mejor jugadora de todos los tiempos. La pívot letona, que midió 2,12 metros, marcó un hito histórico en el municipio durante la temporada 1987-1988 al militar en el Tintoretto Getafe. Su presencia no solo llevó al equipo al subcampeonato de liga, sino que revolucionó el panorama social y deportivo de la ciudad desde el Pabellón Juan de la Cierva.
Uliana Semenova llegó a Getafe a punto de cumplir 37 años, tras una carrera legendaria en la Unión Soviética. Su fichaje fue una operación compleja marcada por las dificultades políticas del “Telón de Acero”. El entonces presidente del club, Antonio Jareño, logró traerla a España tras un viaje a la URSS en noviembre de 1987. El debut de la jugadora se produjo el 5 de diciembre ante el Canoe, logrando 22 puntos y 18 rebotes ante un pabellón totalmente abarrotado.
El impacto de la “gigante letona” en la economía y la afición local fue inmediato. Antes de su llegada, el Tintoretto apenas congregaba a 500 espectadores por partido. Con Semenova en la pista, el Juan de la Cierva llenaba sus 4.000 localidades de forma sistemática. Gracias a su dominio del juego, el equipo pasó de luchar por la permanencia a encadenar nueve victorias consecutivas, disputando finalmente el título liguero frente al Caixa Tarragona.
A pesar de su éxito deportivo, la estancia de Semenova en Getafe estuvo marcada por graves penurias económicas personales. El Comité de Deporte Soviético confiscaba el 95% de su sueldo de 10.000 dólares mensuales, dejándole apenas 480 dólares para vivir. La jugadora confesó años después haber pasado hambre y privaciones durante sus primeras semanas en la ciudad. El apoyo del club y del pueblo de Getafe fue fundamental, llegando el presidente Jareño a suministrarle alimentos personalmente en su domicilio.
Semenova se retiró con un palmarés que nadie ha logrado igualar en la historia del baloncesto masculino o femenino. En su vitrina destacan dos oros olímpicos, tres Mundiales y diez Eurobaskets con la URSS, además de 14 Copas de Europa con el TTT Riga. Tras su paso por Getafe, intentó jugar en Francia, pero las lesiones y la diabetes precipitaron el final de su carrera. La deportista siempre mantuvo un recuerdo afectuoso de la ciudad, destacando el calor y la falta de soledad que sintió gracias a los vecinos getafenses.

