La empresa municipal GISA impulsa en Europa el modelo de comunidad energética de Getafe
En la sesión, celebrada de forma telemática, se analizaron modelos de negocio para parques industriales que buscan reducir la factura eléctrica y descarbonizar a las pequeñas y medianas empresas mediante el uso compartido de energías renovables.
GETAFE/27 DICIEMBRE 2025.- La empresa municipal Getafe Iniciativas (GISA) participó el pasado 9 de diciembre en un seminario web internacional organizado por el proyecto europeo WESHARE. Durante el encuentro, la representante de GISA, María Gutiérrez, explicó el desarrollo de la Comunidad Energética (CE) Industrial ‘Getafe Genera’ ante expertos de Bélgica y Portugal. La iniciativa local se sitúa como uno de los tres pilotos principales de este programa financiado por la Unión Europea.
El proyecto WESHARE, enmarcado en el programa LIFE, tiene como objetivo principal que las pymes inviertan conjuntamente en energías renovables para protegerse de la volatilidad de los precios del mercado. Según destacó Vera Kesler, de la Dirección General de Energía de la Comisión Europea, estas comunidades son herramientas cruciales para alcanzar la neutralidad climática en el año 2050.
En el caso específico de Getafe, la comunidad energética se constituyó formalmente en febrero de 2025. El modelo integra tanto a empresas privadas como a entidades municipales. Uno de los mayores retos identificados para el desarrollo local es la restricción legal española que limita el intercambio de energía a un radio máximo de dos kilómetros.
Los expertos participantes propusieron un modelo de negocio de cuatro etapas para asegurar la sostenibilidad de estas comunidades. El proceso comienza con la compra conjunta de energía y evoluciona hacia inversiones en activos comunes, como paneles solares y baterías. En su fase más avanzada, la comunidad podría abrirse a la sociedad para ofrecer servicios como la carga de vehículos eléctricos a los residentes cercanos.
El seminario también sirvió para señalar las barreras que frenan estos proyectos en Europa. Los ponentes coincidieron en que la complejidad regulatoria, la falta de reglas claras sobre tarifas y la necesidad de gestores neutrales que coordinen a las empresas son los principales obstáculos. Pese a ello, datos de otros pilotos europeos indican que el autoconsumo colectivo puede alcanzar el 88%, generando importantes beneficios económicos anuales para los participantes.

