Salud

El número de hospitales privados cuya actividad está mayoritariamente financiada por la sanidad pública creció de 106 a 145

Los procedimientos de alto coste, como los trasplantes o la atención a neonatos de bajo peso, se realizan en más del 95% de los casos en centros públicos

GETAFE/11 DICIEMBRE 2025.- La relación entre la sanidad pública y privada en España ha experimentado una profunda transformación en la última década (2011-2024). El cambio se caracteriza por un incremento del 36,8% en los hospitales privados vinculados al Sistema Nacional de Salud (SNS) y una duplicación del aseguramiento privado. Esta tendencia, impulsada posiblemente por la búsqueda de un acceso más rápido tras la pandemia, ocurre a pesar de que los españoles, incluidos los vecinos de Getafe, mantienen una clara preferencia por el sistema público para atenciones de urgencia y alta complejidad, según los datos recientes.


La evolución del modelo sanitario se remonta a los cambios legislativos que, desde la Ley 15/1997, habilitaron nuevas fórmulas de gestión. Esto ha derivado en un aumento estructural de la colaboración público-privada. Concretamente, entre 2011 y 2023, el número de hospitales privados cuya actividad está mayoritariamente financiada por el SNS creció de 106 a 145. Este aumento es el principal factor detrás del crecimiento en recursos, como camas y puestos de hospital de día, dentro del sistema sanitario público.

Este crecimiento en la dotación de recursos vinculados a centros privados coexiste con un cambio en los hábitos de la población. El porcentaje de personas con seguro médico privado casi se ha duplicado, pasando del 17,2% en 2018 al 32,6% en 2024. El uso de centros privados también se ha incrementado significativamente, especialmente en la atención especializada. Por ejemplo, el recurso a centros privados para consultas de especialistas pasó del 23,0% en 2014 al 45,6% en 2024. Este fenómeno se intensificó notablemente entre 2018 y 2022, coincidiendo con el periodo de la COVID-19.

A pesar de la expansión del aseguramiento y del uso privado, la población mantiene una clara preeminencia por el sistema público. Alrededor del 70% de los ciudadanos sigue prefiriendo la sanidad pública para la atención primaria, las urgencias y los ingresos hospitalarios. En la práctica, el Sistema Nacional de Salud mantiene su rol fundamental en la atención más compleja. Los procedimientos de alto coste, como los trasplantes o la atención a neonatos de bajo peso, se realizan en más del 95% de los casos en centros públicos.

En términos de financiación, la dependencia del SNS sigue siendo predominante. Los ámbitos de mayor complejidad, como las altas hospitalarias y las estancias, conservan una proporción de financiación pública superior al 80%. Sin embargo, la financiación privada ha aumentado en procesos de menor coste, como las consultas, donde pasó del 13,1% al 23,2% entre 2011 y 2023. Incluso los centros privados que no tienen un vínculo mayoritario con el SNS mantienen una parte de su actividad asistencial financiada con fondos públicos, alcanzando, por ejemplo, el 34,6% de las estancias hospitalarias en 2023.

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