«Todo lo que pueda hacerse sin coche mejor que se haga sin coche»
Carlos Enjuto, concejal de Movilidad y Transporte de Getafe, lanzó un mensaje contundente en el VIII Encuentro de Ciudades celebrado en Badajoz: el reparto de última milla necesita un giro urgente. Abogó por reducir el uso de furgonetas en zonas urbanas, impulsar la ciclologística y adaptar la regulación para avanzar hacia una movilidad más sostenible.
GETAFE/01 DICIEMBRE 2025.- Durante la sesión dedicada a la movilidad logística, laboral y turística, explicó que su visión del sector nace de dos experiencias personales. La primera viene de su etapa repartiendo en bicicleta, cuando presenció cómo una gran empresa multiplicaba su flota ciclista en cuestión de semanas tras anunciarse nuevas restricciones en el centro de Madrid. “El sector cambia rápido cuando el tráfico se aprieta”, señaló.
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Getafe intentó potenciar la ciclologística mediante un proyecto europeo de la Red de Ciudades por la Bicicleta. La iniciativa se redujo finalmente a un microhub con lockers, pero reveló una tendencia inesperada: la proliferación de repartidores a pie. Enjuto explicó que cada furgoneta actúa como un microalmacén móvil que abastece a varios andarines, sobre todo en áreas peatonales o con regulación estricta de carga y descarga.
Pese a ser un punto estratégico para la distribución —con conexiones directas a la M45, M50, A4 y A42, y la presencia de grandes operadores—, Getafe no ha sufrido la temida invasión de furgonetas. La dificultad para circular en ciertas zonas, indicó, ha impulsado métodos de reparto menos invasivos y más eficientes.
Para Enjuto, las restricciones al coche no son un capricho: “empujan hacia repartos más limpios”. Considera prioritario que los vehículos intensivos se electrifiquen, pero advirtió que no sirve de nada sustituir un atasco contaminante por uno silencioso. Sostuvo que el reparto puerta a puerta en furgoneta es menos eficiente que los modelos basados en bicicletas, patinetes o personal a pie.
También anunció que el Ayuntamiento revisará la ordenanza de carga y descarga. El actual límite de quince minutos se ha quedado corto para algunos operadores, por lo que se estudia un sistema más flexible ligado al etiquetado y a la creación de espacios visibles que funcionen como microhubs.
Entre los obstáculos para impulsar la ciclologística, denunció el exceso de regulación estatal sobre bicicletas de carga y vehículos de movilidad personal. Limitaciones como potencias reducidas o requisitos de seguros, dijo, frenan a las empresas y contrastan con modelos más avanzados en otros países europeos.
El concejal destacó asimismo el crecimiento de los puntos de conveniencia en comercios locales. Estos establecimientos se han convertido en aliados logísticos en zonas de difícil acceso en coche y, al mismo tiempo, generan ingresos adicionales que fortalecen al comercio de proximidad.
Mirando al futuro, avanzó que el nuevo desarrollo del ACAR esta estudiando la creación de un hub logístico para abastecer el centro de Getafe. Y subrayó el papel del aparcamiento seguro para bicicletas y VMP, cada vez más usado por repartidores que llegan desde otros municipios.

