Denuncian al obispo Rafael Zornoza por presuntos abusos sexuales ocurridos en Getafe durante la década de los noventa.
El denunciante, presunta víctima de Zornoza cuando este dirigía el seminario de Getafe, relata abusos prolongados por siete años desde los 14 años.
GETAFE/10 NOVIEMBRE 2025.– El obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, está siendo investigado canónicamente por el Vaticano tras una denuncia de agresión sexual centrada en hechos presuntamente ocurridos en Getafe durante la década de los noventa. En aquel periodo, Zornoza, de 45 años en 1994, ejercía como sacerdote y era director del seminario mayor de la diócesis de Getafe, ubicado en el Cerro de los Ángeles.
La denuncia, enviada por la víctima al Dicasterio de Doctrina de la Fe del Vaticano, detalla que los abusos se prolongaron durante siete años, desde que el denunciante tenía 14 años hasta los 21. El relato de la víctima describe agresiones que ocurrían por las noches en su habitación del seminario.
Detalles de la Denuncia y el Contexto Local
El tribunal vaticano encargado de instruir el caso ha iniciado ya la toma de declaraciones al acusado, a la víctima y a posibles testigos. El caso de Zornoza es un hecho significativo por ser la primera vez en España que un obispo es investigado canónicamente por pederastia.
El denunciante ha manifestado en su carta al Vaticano que su único objetivo es «evitar que lo que me pasó a mí le pueda pasar a otro niño». A pesar de la investigación abierta, el obispo Zornoza no ha respondido públicamente a las acusaciones, no ha dimitido ni ha suspendido su agenda.
La denuncia detalla que el sacerdote, que era su confesor y guía, utilizó la fe y la confesión como herramientas para dominar y manipular. La víctima relató que Zornoza incluso lo sometió a una “terapia de conversión” para «curar su homosexualidad».
Aunque el caso está prescrito judicialmente en la justicia civil y esta no podrá juzgar al obispo, la investigación canónica sigue su curso.
Reacción Institucional y Crítica al Silencio
La denuncia se produce en un contexto de un supuesto «encubrimiento sistémico» que, según fuentes cercanas, ha permitido el silencio y la protección de abusadores con sotana durante décadas.
La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha mantenido silencio, sin que ninguna autoridad haya solicitado el apartamiento de Zornoza de su cargo, a pesar de que este sigue al frente de su diócesis. Zornoza ascendió en la jerarquía eclesiástica, siendo nombrado obispo de Cádiz y Ceuta por el papa Benedicto XVI en 2011, y se señala que ya en 2010 había gestionado dos denuncias de abusos sin comunicarlas a la justicia.

