La CHT invierte más de 3,3 millones en la recuperación del río Manzanares y el arroyo Culebro de Getafe
Los trabajos, que comenzaron recientemente, se extenderán hasta junio de 2026 con el objetivo de reforzar la biodiversidad y la funcionalidad fluvial en esta zona del sur metropolitano madrileño
GETAFE/17 OCTUBRE 2025.- La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha iniciado las obras de recuperación y mejora del río Manzanares y del arroyo Culebro a su paso por Getafe. Con una inversión superior a 3,3 millones de euros, financiada con fondos europeos NextGenerationEU, el proyecto busca restaurar el equilibrio hidrodinámico, reducir la erosión y estabilizar las márgenes de ambos cauces. Los trabajos, que comenzaron recientemente, se extenderán hasta junio de 2026 con el objetivo de reforzar la biodiversidad y la funcionalidad fluvial en esta zona del sur metropolitano madrileño.
Las actuaciones se consideran cruciales debido al deterioro sufrido por ambos ejes hídricos. El río Manzanares, en particular, ha experimentado variaciones morfológicas significativas a consecuencia de la urbanización y el crecimiento poblacional de su cuenca. Por su parte, el arroyo Culebro ha sido afectado gravemente por la dinámica erosiva y el cambio de uso del suelo, agravado por la urbanización intensiva y los caudales vertidos por las estaciones depuradoras (EDAR).
Los trabajos en el río Manzanares se desarrollarán entre la EDAR de Butarque y la confluencia con el arroyo Culebro. En esta zona se realizarán tratamientos selvícolas en ambas márgenes, lo que incluye la eliminación de especies exóticas y la posterior plantación de vegetación autóctona. Además, la CHT reforzará el talud derecho del cauce y llevará a cabo la descompactación de sedimentos para favorecer la movilidad natural del caudal y mejorar la capacidad ecológica del río.
En el arroyo Culebro, las obras se ejecutarán en cinco tramos concretos, situados entre la EDAR Culebro Cuenca Media Alta y el polígono industrial Los Gavilanes. Aquí, la CHT aplicará técnicas de ingeniería fluvial para la estabilización del terreno y el control de la erosión, protegiendo tanto el lecho como las márgenes con la plantación de especies de ribera.
La finalidad de todas estas acciones es disminuir la capacidad erosiva, mejorar la vegetación de ribera y aumentar la estabilidad de los taludes. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico informó de que el proyecto cuenta con el informe ambiental favorable de la Comunidad de Madrid, considerándose compatible con la normativa vigente en materia de espacios protegidos.

