Las Lagunas de Horna vuelven a dar que hablar gracias a sus libélulas
El estudio es asimismo relevante porque no abundan las investigaciones sobre libélulas en la Comunidad de Madrid, a pesar de que la región es una de las más ricas en especies de toda la península
GETAFE/17 SEPTIEMBRE 2025.- Hace veinte años que las Lagunas de Horna, en Getafe, fueron incluidas en el Catálogo de Humedales Protegidos de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, este espacio nacido de una antigua cantera de yeso sigue siendo casi un desconocido en cuanto a su fauna. Hoy, un nuevo estudio demuestra que este humedal alberga trece especies de libélulas y caballitos del diablo, algunas de ellas con un alto valor de conservación.
El trabajo, publicado en el Boletín de la Sociedad Entomológica Aragonesa por los biólogos Cristian G.B. y Daniel T.L, de la Asociación para el Seguimiento de la Biodiversidad de Getafe, destaca el hallazgo del Azulado de aguazal (Coenagrion scitulum), una especie considerada vulnerable según el Atlas y Libro Rojo de los Invertebrados en España y muy poco citada en la Comunidad de Madrid.

“Encontrar esta especie de caballito de agua en Getafe ha sido una sorpresa, ya que no hay muchos registros recientes en la región y este es el más cercano al Parque Regional del Sureste, donde aún no se ha detectado”, explica Cristian.
A pesar de estar rodeadas de carreteras, vías de tren, polígonos industriales y contar con la presión continua de vertidos e introducción de especies exóticas invasoras, las Lagunas de Horna mantienen distintos tipos de hábitats acuáticos y terrestres que favorecen la convivencia de especies con necesidades ecológicas muy diversas. “Las libélulas son bioindicadores, nos hablan de la calidad ambiental del lugar y además son controladores naturales de plagas de otros insectos molestos. Que exista esa diversidad aquí demuestra el potencial de humedales similares, incluso en entornos humanizados”, señala Daniel.
El estudio es asimismo relevante porque no abundan las investigaciones sobre libélulas en la Comunidad de Madrid, a pesar de que la región es una de las más ricas en especies de toda la península. Además, los autores avanzan que este año han continuado los muestreos y que los nuevos resultados son aún más prometedores, por lo que pronto se reflejará en un segundo trabajo.
“Las Lagunas de Horna son un recordatorio de que incluso un espacio originado por la minería puede transformarse en un refugio de biodiversidad y un lugar único para que la ciudadanía descubra de cerca la naturaleza”, concluyen los biólogos.
Enlace al estudio:

