Movilidad

Alejar el aparcamiento de la puerta del cole o seguir aparcando en la puerta: debate abierto en Getafe

“Nosotros íbamos andando y no nos pasaba nada. Es otra manera de hacer niños frágiles y dependientes”.

GETAFE/ 08 SEPTIEMBRE 2025.-La reciente iniciativa del Ayuntamiento de Getafe de reservar espacios de aparcamiento para alejar de la puerta a los coches que llevan al alumnado en el colegio Escolapios ha abierto un intenso debate vecinal. Lo que para algunos es una medida que mejora el entorno escolar, para otros representa un privilegio injustificado que fomenta la dependencia del coche.

“Antes íbamos andando”

Entre los comentarios ciudadanos aflora un sentimiento recurrente: la comparación con el pasado. “Antes se iba andando, ahora los llevarían hasta las mismas aulas, no se vayan a romper los niños”, ironizaba una vecina en redes sociales. Otro comentario iba más allá: “Nosotros íbamos andando y no nos pasaba nada. Es otra manera de hacer niños frágiles y dependientes”.

La crítica se centra en que la medida no promueve hábitos saludables ni sostenibles, sino que refuerza el uso del vehículo privado en una ciudad que ya sufre problemas de tráfico en las horas punta escolares. Lo cierto es que se han trasladado las plazas de aparcamiento de la plaza Obispo Scio a la calle Leganés. El cambio de sentido de la calle Lártiga o diréctamente las restricciones en la calle Madrid reducirían el atasco de coches a la hora de la entrada al colegio en un tramo que tiene un importante tránsito peatonal.

Escolapios sí, ¿y el resto?

El hecho de que la iniciativa se haya aplicado en Escolapios ha levantado suspicacias sobre un posible trato desigual. “¿Sólo existen los Escolapios? Hay muchísimos más colegios”, reclamaba una madre destacando que el problema de los atascos en la puerta del colegio es habitual en muchos colegios.

En la misma línea, padres del colegio Jesús Nazareno y otros centros del centro de la ciudad denunciaban la falta de espacio para dejar a sus hijos en condiciones similares. «Nuestros hijos también tienen derecho a respirar aire limpio y seguridad en la entrada al colegio» señalaba una madre que además recordaba el atropello del Colegio Aristos.

Desde el Colegio Los Ángeles, otra vecina recordaba que su centro lleva años denunciando el mal estado del aparcamiento, “vergonzoso e insalubre”, sin que ni el Ayuntamiento ni la Comunidad de Madrid que es la propietaria de la parcela verde que usan como aparcamiento hayan dado una solución.

El eterno problema del aparcamiento

El trasfondo es evidente: En muchos barrios de Getafe hay mas coches que espacio destinado al estacionamiento gratuito, y cualquier condicionamiento del espacio disponible genera rechazo. “Perfecto, nos quitan más plazas de aparcamiento. Ya no puedes dejar el coche por la noche porque hay que quitarlo al día siguiente”, se lamentaba un vecino al que el horario no le viene bien. Otros temen que la medida acabe provocando el efecto contrario: “Al final seguirán aparcando en doble fila o encima de las aceras, como siempre”.

A estas críticas se suman las quejas por la falta de presencia policial en la puerta de muchos colegios.

Entre la ironía y las alternativas

La iniciativa también ha despertado la vena más irónica de los vecinos. “¿Para cuándo una rampa para poder entrar con el coche en el aula?”, bromeaba un usuario. Otro proponía un “McAuto escolar” que dejara a los niños directamente en el pupitre. Lo cierto es que la mayoría de los escolares van andando y sufren la inseguridad y la contaminación que provoca una minoría.

Pero también surgieron propuestas más constructivas: desde fomentar rutas escolares a pie o en bici, hasta reforzar el transporte público y la presencia policial en pasos de cebra.

Una medida en disputa

Lo que está claro es que la iniciativa del Ayuntamiento ha servido para poner sobre la mesa un debate de fondo: ¿cómo compatibilizar la movilidad escolar, el bienestar de los escolares, la conciliación familiar y el derecho al descanso de los vecinos en una ciudad cada vez más congestionada?

Mientras algunos aplauden que “hay que facilitar la vida a las familias con hijos, que luego nos quejamos de que no hay niños”, otros consideran que se trata de una medida parcial, desigual y poco sostenible. Y el Ayuntamiento, de momento, guarda silencio sobre si estas reservas de aparcamiento se extenderán a otros centros escolares.

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