Salud

La contaminación del aire provocada por los coches se asocia a un aumento de infartos y mortalidad en toda España

La investigación, publicada en la Revista Española de Cardiología, analizó datos de 115.071 pacientes de 122 hospitales del Sistema Nacional de Salud entre 2016 y 2021

GETAFE/27 AGOSTO 2025.- Un estudio pionero a nivel nacional, realizado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC), ha demostrado por primera vez en todo el país que la exposición a la contaminación atmosférica se vincula con un incremento en el número de infartos y en la mortalidad hospitalaria por esta causa. La investigación, publicada en la Revista Española de Cardiología, analizó datos de 115.071 pacientes de 122 hospitales del Sistema Nacional de Salud entre 2016 y 2021.

Según los resultados del estudio, concentraciones de partículas PM2.5 superiores a 10 microgramos por metro cúbico en los tres días previos al ingreso se relacionan con 22 infartos más por cada 1.000 ingresos hospitalarios. La Dra. Raquel Campuzano, una de las autoras, explica que “concentraciones superiores a 25 microgramos por metro cúbico se asocian con un riesgo incrementado de muerte durante el ingreso por infarto”, un riesgo que aumenta un 14%. Este hecho significa que por cada 125 personas hospitalizadas, se produce un fallecimiento adicional en comparación con días de aire más limpio.

El estudio, que contó con el apoyo de Sanitas y la Fundación IMAS, se basó en los datos de contaminación atmosférica del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y la información de ingresos y mortalidad del Ministerio de Sanidad. La investigación destaca que la contaminación del aire es un factor de riesgo emergente para las enfermedades cardiovasculares. Las partículas en suspensión, especialmente las PM2.5, pueden provocar inflamación y alterar el funcionamiento de los vasos sanguíneos, aumentando el riesgo de coágulos y de la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias), lo que puede desencadenar un infarto.

Los investigadores aseguran que los hallazgos de este trabajo podrían ayudar a la implementación de estrategias de prevención y políticas públicas más efectivas.

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