La compra de vivienda para inversión supera a la destinada a primera residencia en España
Según datos de la Federación de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) y el Colegio de Registradores, más de la mitad de las hipotecas se conceden para fines de inversión, mientras que la compra de primeras viviendas está en mínimos históricos, lo que agrava la crisis de acceso a la vivienda en el país.
GETAFE/10 AGOSTO 2025.- La demanda de inversión en el mercado inmobiliario español se ha disparado, con un notable aumento de compras realizadas por empresas y extranjeros. La vivienda se está consolidando como un activo de especulación financiera, una tendencia que ha sido señalada por economistas como Nacho Álvarez. Solo el 14% de las hipotecas concedidas en España se destinan a la adquisición de una primera residencia, una cifra muy inferior al 56% que se utiliza para invertir, según datos de Asufín.
El presidente de la FAI explica a la SER que este fenómeno refleja un componente especulativo en el mercado. Mientras un sector busca rentabilidad a través de la compraventa o la reforma para vender, la demanda de primeras residencias de los más jóvenes es la más baja de los últimos 30 años, lo que les impide acceder a una vivienda propia.
Además de los inversores individuales, un 12% de las compraventas registradas el año pasado fueron realizadas por personas jurídicas, como empresas y fondos de inversión, según el Colegio de Registradores. De este porcentaje, el 5,1% corresponde a entidades bancarias, el 2,8% a empresas y el 2,4% a promotoras.
El mercado también ve una fuerte presencia de compradores extranjeros, que representaron el 14,6% de las transacciones el año pasado. La mitad de estos compradores (52,6%) procedían de fuera de la Unión Europea. La FAI advierte que, en muchos casos, estos inversores extranjeros compran a precios más altos, lo que contribuye a la subida de precios en áreas específicas como la costa mediterránea y las islas.
Finalmente, el pasado año se registraron más de 640.000 compraventas en España, de las cuales 220.000 se realizaron sin necesidad de un crédito hipotecario. Esta tendencia de adquirir viviendas «a tocateja» se ha mantenido en los últimos años, con un porcentaje cercano al 50% de las operaciones realizadas sin financiación hipotecaria.

