La Plataforma PPiiNA advierte sobre los riesgos de la propuesta de reforma de permisos de nacimiento del Gobierno
Ha presentado un balance de los cinco años transcurridos desde la reforma de los permisos por nacimiento, alertando de que la propuesta actual del Gobierno para ampliar estos permisos de 16 a 20 semanas, sin corregir su diseño, podría agravar la desigualdad y la brecha de género en el empleo
GETAFE/29 JULIO 2025.- Cinco años después de la reforma de 2019 que igualó los permisos por nacimiento, la Plataforma PPiiNA ha analizado sus efectos, destacando que los permisos iguales, intransferibles y pagados al 100% han logrado que la mayoría de los padres utilicen su permiso, eliminando prácticamente la brecha en el tiempo de uso entre progenitores. España es el único país de la Unión Europea donde no hay brecha de género en el uso de los permisos, gracias a su diseño de permisos iguales, intransferibles y 100% remunerados por la Seguridad Social.

Sin embargo, el informe señala una preocupación clave: una de cada dos parejas utiliza el permiso de forma simultánea, lo que convierte a España en el país de la UE con mayor porcentaje de parejas coincidiendo en el uso de estos permisos. Esta simultaneidad es crucial para la igualdad, ya que, si bien el tiempo total de permiso para el bebé es mayor, para la madre la duración efectiva de su ausencia laboral sigue siendo de 16 semanas. Esto a menudo la obliga a prolongar su cuidado con reducciones de jornada o excedencias no pagadas, manteniendo la penalización por maternidad en lugar de fomentar la corresponsabilidad. En contraste, países como Suecia o Noruega limitan la simultaneidad a un máximo de dos semanas, lo que favorece que los padres asuman un rol de cuidador principal, permitiendo a las madres reincorporarse antes al empleo.
La PPiiNA subraya que el diseño actual de los permisos en España empuja a esta simultaneidad debido a dos factores: la obligación legal de usar seis de las dieciséis semanas de forma simultánea, y la necesidad de acuerdo con la empresa para el uso de las diez semanas restantes de forma fraccionada.
La Plataforma advierte que la propuesta gubernamental de ampliar los permisos de 16 a 20 semanas sin abordar estos problemas de diseño tendrá efectos negativos. En primer lugar, aumentará la simultaneidad y el «despilfarro presupuestario», reforzando el rol del padre como «ayudante» y llevando a cuestionar la utilidad del permiso. En segundo lugar, se incrementará la brecha entre hombres y mujeres en el empleo, ya que las madres se ausentarán por más de cinco meses (incluyendo el permiso de lactancia), mientras que los padres seguirán estando más disponibles para las empresas, incluso usando sus permisos de forma intermitente cuando sea conveniente para sus empleadores.
En el caso de las familias monoparentales, se propone una ampliación del permiso a 34 semanas. La PPiiNA alerta que esta medida, si bien busca proteger a los bebés, podría aumentar la vulnerabilidad de estas familias, en su mayoría encabezadas por mujeres, al incrementar su riesgo de desempleo y pobreza debido a una ausencia prolongada del mercado laboral. La Plataforma propone, en su lugar, habilitar servicios de cuidado a domicilio y mejorar el complemento de ayuda a la infancia para estas familias.
La PPiiNA insta al Gobierno a retirar las medidas propuestas y a enfocarse en corregir los «errores» introducidos en la reforma de 2019, reduciendo la obligación de simultaneidad de seis a dos semanas y eliminando la necesidad de acuerdo con la empresa para el uso de las semanas restantes. Estos cambios, según la Plataforma, no tendrían coste presupuestario y aumentarían el tiempo de cuidado de los bebés en casa de forma más efectiva, fomentando la corresponsabilidad y la igualdad. Se destaca que el III Plan Estratégico para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres (2022-2025) preveía una evaluación de la reforma anterior, que a juicio de la PPiiNA no se ha realizado adecuadamente antes de plantear una nueva modificación.

