90 años del golpe de Estado en Getafe: el cuartel que resistió el golpe de Estado
En la madrugada del 20 de julio de 1936, el Regimiento de Artillería Ligera nº 1 se levantó en armas contra la República. Sin embargo, la lealtad de parte de sus soldados, el liderazgo civil y la determinación del pueblo impidieron que el golpe triunfara en Getafe.
GETAFE/18 JULIO 2025.- Este mes de julio se cumplen 90 años de una de las jornadas más trascendentales —y menos recordadas— de la historia contemporánea de Getafe. En la madrugada del 20 de julio de 1936, apenas 48 horas después del inicio del golpe de Estado que daría inicio a la Guerra Civil Española, el Regimiento de Artillería Ligera nº 1, con sede en Getafe, se alzó en armas contra la República.
A las 4:30 de la madrugada, los cañones del cuartel apuntaron a la cercana Base Aérea de Getafe, que permaneció fiel al gobierno legítimo. Las detonaciones despertaron a una ciudad que, durante décadas, recordaría aquel sonido como el principio del fin de la Segunda República. Paradójicamente, el lugar desde donde se dispararon esos proyectiles es hoy símbolo de saber y libertad: el Campus de Getafe de la Universidad Carlos III de Madrid.
Sin embargo, la sublevación no logró consolidarse. El mismo 20 de julio, la rebelión fue sofocada y el control republicano restablecido. Los artilleros del regimiento, ahora leales a la República, organizaron una marcha militar hacia el campamento de Carabanchel, centro neurálgico de la resistencia sublevada en las cercanías de la capital. Tras la toma de Campamento, los soldados entraron en Madrid entre vítores, cruzando la Puerta del Sol con los cañones que poco antes habían sido usados para traicionar a la República.
Uno de esos soldados era el sargento de Artillería Andrés Díez, un testigo y protagonista directo de aquellos días turbulentos. Díez vivió hasta 2018, convirtiéndose en uno de los últimos testigos vivos del alzamiento en Getafe.
Pero si hubo una figura clave en impedir que el golpe triunfara en el municipio, esa fue la de Francisco Lastra Valdemar, el último alcalde republicano de Getafe. Su liderazgo civil fue determinante para frenar el avance de los sublevados dentro del propio cuartel. Bajo su firme mandato, se evitó que la totalidad del regimiento se sumara al alzamiento. Su lealtad a la democracia tuvo un alto coste: fue arrestado tras la victoria franquista y fusilado en el Cementerio del Este de Madrid (hoy Cementerio de La Almudena) el 9 de noviembre de 1940. Tenía tan solo 34 años.
Aquel julio de 1936 Getafe se convirtió en símbolo de lucha y resistencia. Hoy, 90 años después, es imprescindible recuperar la memoria de quienes defendieron la legalidad democrática frente al autoritarismo. Las calles por las que rodaron los cañones del cuartel hoy están llenas de estudiantes, niños y vecinos que caminan sobre una historia que aún tiene mucho que contar.
Desde Getafe Central, nos sumamos a la necesaria labor de recordar y rendir homenaje a quienes, como Francisco Lastra Valdemar, defendieron la libertad hasta las últimas consecuencias. Porque la memoria democrática no es un ejercicio del pasado: es una responsabilidad del presente.

