La renaturalización del río Manzanares: un proyecto largamente esperado

El plan de renaturalización del Manzanares a su paso por Perales del Río fue presentado en el Consejo de Sostenibilidad de Getafe el pasado día 9 de mayo

GETAFE / 31 MAYO 2022 /.- Los márgenes de los ríos y los bosques de ribera forman corredores ecológicos de gran importancia para la vida silvestre. En las regiones mediterráneas, con un clima semiárido qué limita el desarrollo de la vegetación, los ecosistemas de ribera se muestran exuberantes respecto a los ecosistemas vecinos de las zonas sin influencia freática, cómo encinares, pinares o robledales. Los árboles como los chopos, fresnos y olmos alcanzan grandes tamaños y el bosque es mucho más espeso. En el sotobosque abundan las plantas trepadoras, lo que hace aún más espesa la arboleda. La influencia de la humedad del suelo de las márgenes de los ríos hace posible este mayor desarrollo del ecosistema ripario. La densa vegetación y los hábitats acuáticos acogen una rica fauna de peces, aves, mamíferos, anfibios e insectos. La riqueza de los suelos y la humedad de las riberas ha hecho también proliferar las especies invasoras exóticas, tanto de plantas como de animales.

Publicidad

Sin embargo, los ríos han sido maltratados durante siglos. La riqueza de las tierras de las vegas ha hecho que los cultivos se aproximen tanto a los bordes de los ríos que a veces no ha quedado ni una línea de árboles jalonando sus orillas. Para luchar contra sus crecidas e inundaciones los ríos han sido canalizados, ahondando sus cauces y creando escolleras, en particular cerca de las aglomeraciones urbanas. Por otro lado, el embalsamiento de sus aguas en los tramos altos y los vertidos de las depuradoras han transformado radicalmente su régimen de caudales. Han desaparecido estiajes y crecidas primaverales y la estacionalidad del régimen también ha cambiado, siendo el verano la época del año en la que más caudal llevan estos ríos urbanos, hecho que refleja su gran grado de artificialidad. A todo esto, se suma la contaminación de sus aguas, muchas veces por vertidos ilegales y también por el abuso de fertilizantes y pesticidas en las zonas agrícolas.

Esquema del proyecto

Los ríos del entorno madrileño, como el Manzanares, el Henares o el Jarama, han sufrido este tipo de agresiones durante años, acentuándose en las últimas décadas. El tramo del Manzanares que circula por el noreste de Getafe, en las cercanías de Perales del Río, es un ejemplo claro de esta situación. Vecinas, vecinos y asociaciones llevan reclamando el fin de los vertidos ilegales y la limpieza y renaturalización del río desde hace años. Finalmente parece que se va a poner en marcha un plan que comenzará a revertir esta situación tanto tiempo demandada.

El plan de renaturalización del Manzanares a su paso por Perales del Río fue presentado en el Consejo de Sostenibilidad de Getafe el pasado día 9 de mayo. En este consejo participan distintas asociaciones y entidades de Getafe, entre ellas Getafe Central. En la presentación se describieron las líneas principales del proyecto, cuyo principal objetivo es poner en marcha el “Máster Plan para la ampliación del Parque Lineal del Manzanares” en el término municipal de Getafe, habiéndose elaborado este Máster Plan por la Consejería de Medioambiente de la Comunidad de Madrid en 2016. 

Las principales obras que se llevarán a cabo serán: limpieza de residuos, eliminación de plantas exóticas, plantación de especies vegetales, eliminación de motas y escolleras y creación de caminos y senderos. Para ello el ayuntamiento invertirá en torno a un millón de euros, una cifra a la que podría sumarse una cantidad similar para expropiaciones. Con estas obras se dará un impulso importante a la restauración y mejora del sistema fluvial y su conexión con Perales. Es un comienzo modesto pero que debe servir de estímulo para futuras actuaciones. Por lo ajustado del presupuesto, las actuaciones se centrarán en las cercanías de los dos núcleos habitados y en zonas puntuales situadas a lo largo del tramo del río a su paso por Getafe, qué comprende unos 9 kilómetros.

En cuanto a la mejora de la accesibilidad se adecuarán dos trayectos desde Perales del Río y el Caserío de Perales a la zona fluvial y, también, un camino a lo largo del ecosistema ripario. Los caminos seguirán las normas de accesibilidad universal, adecuándose para personas ciegas o con discapacidad visual y contarán con el sombreado de pantallas de árboles. También se prepararán dos zonas singulares, en las que será posible acercarse al río, y una zona estancial localizada en un área tranquila, sin apenas ruidos y con buen sombreado. En el recorrido se incluirán papeleras, bancos de distinto tipo, troncos de árbol y piedras para sentarse. El mobiliario será de madera o materiales de fácil integración con el espacio natural donde se van a instalar. 

Cigüeña común. Fuente: AsBioGetafe

La mejora del hábitat fluvial comprenderá actuaciones de limpieza de residuos, eliminación de especies vegetales invasoras, plantación de especies vegetales autóctonas y eliminación de escolleras y motas. Una gran parte del ecosistema fluvial está compuesto por especies vegetales exóticas, muchas de ellas con un gran poder invasor. Sin embargo, en la actualidad no se puede plantear su eliminación total y de una sola vez, porque dejarían el ecosistema fluvial muy desprotegido. Por eso se ha optado por eliminarlas paulatinamente, empezando por las que tienen un carácter más agresivo, como el ailanto (Ailanthus altissima). Algunos de los árboles exóticos, como el chopo canadiense (Populus canadensis) o el olmo siberiano (Ulmus pumila) presentan características similares a sus congéneres autóctonos y forman rodales de gran densidad y tamaño que sirven de habitat a las numerosas aves de la zona (palomas torcaces y bravías, estorninos, jilgueros y otros paseriformes, milanos reales y negros, garzas, cigüeñas, garcillas, etc.). Los troncos y madera muerta de estos grandes árboles también dan cobijo a multitud de insectos. No hay que olvidar tampoco que estas zonas de bosque denso, formado en gran parte por especies exóticas, también albergan a especies tan emblemáticas como la nutria o especies de anfibios y reptiles cada vez menos abundantes en nuestro territorio como sapillo pintojo ibérico, el galápago leproso o el galápago europeo.

Ámbito del proyecto

Respecto a las plantaciones de especies vegetales se utilizarán las especies autóctonas propias de los ecosistemas de ribera de nuestra región. Estas incluyen plantas de zonas inundadas como el carrizo, la espadaña o el junco y diferentes tipos de árboles y arbustos. Algunos de los árboles y arbustos están mejor adaptados a las condiciones de elevada humedad del borde del río. Entre ellos se encuentran los chopos blanco y negro, el sauce arbóreo, el aliso o el sauco. Otros suelen crecer algo más alejados del borde del río, como es el caso de nuestro emblemático olmo ibérico, el fresno castellano o el majuelo. A estas especies se añadirán diferentes tipos de sauces y otros arbustos como rosales silvestres, zarzamora, tamujo, taray, etc, así como distintas trepadoras como vid silvestre, madreselva, lúpulo, clemátide, etc. El objetivo es recrear el ecosistema natural, tan alterado actualmente, mediante la introducción de una gran variedad de especies vegetales que puedan dar lugar a hábitats diversos para la fauna. 

Publicidad

Por último, la eliminación de motas y escolleras afectará al tramo más bajo del área de actuación, cerca del límite del término municipal. Consistirá en la sustitución de estos elementos artificiales por más de 5.000 metros cuadrados de obras de bioingeniería. En este tipo de obras se utilizan distintos tipos de materiales (piedras, rocas, troncos, materiales geosintéticos, mantas y mallas orgánicas, etc.) como elementos constructivos. Estos sirven para estabilizar inicialmente la zona de actuación y, a medida que la vegetación se desarrolla sobre ellos, las funciones de refuerzo y estabilización se trasladan a las comunidades vegetales. Los elementos inertes son biodegradables y, cuándo dejan de ser necesarios para estabilizar el terreno, su única función consiste en la fertilización y liberación lenta de nutrientes.

Fernando Pardo Navarro

Profesor Técnico de FP (Jardinería)
Aula de Compensación Educativa (ACE)
IES Enrique Tierno Galván

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *