“No hay mayor corrupción que una dictadura”

El escritor Guillermo Galván en la charla de Getafe Negro titulada “Franco y cía.: la herencia del fascismo en el Mediterráneo” celebrada ayer en el Espacio Mercado.

GETAFE/ 31 OCTUBRE 2021/. En la tarde de ayer varios escritores se reunieron en el espacio Mercado de nuestra ciudad para charlar sobre “la herencia del fascismo en el Mediterraneo” uno de los autores más destacados del denominado “totalitarismo noir” es Guillermo Galván.

Este escritor y periodista, nacido en Valencia en el año 1950. La mayor parte de su actividad profesional la llevó a cabo en la Cadena Ser. Periodista durante más de treinta años, en 2005 decidió dejar a un lado la profesión para dedicarse de lleno a la escritura.

Por sus obras Galván ha recibido numerosos reconocimientos; el Premio Tiflos en 1999 por La mirada de Saturno, el Río Manzanares en 2002 por Aislinn-Sinfonía de fantasmas y el Alfonso VIII en 2005 por Llámame Judas son algunos de ellos. Además, De las cenizas fue adaptada al cine con el título Vorbik.

En 2019 inicia con Tiempo de siega la serie policíaca Carlos Lombardi. A este título le seguirían otros como La virgen de los huesos y Morir en noviembre.

Según explicó en la tarde de ayer en sus obras “al margen de la trama criminal de cada obra busco exponer la situación de la época” sin ir más lejos “en mi tercera novela he querido plantear el papel que el franquismo quería otorgar a la mujer”.

Explicó que la creación del “Patronato de Protección de la Mujer presidido por Doña Carmen Polo, regentado en cada región por una congregación religiosa, se convierte en un reformatorio” y en “un lugar de compra venta de mujeres, como han afirmado quienes allí estuvieron”.

Sin ir más lejos “todos los días después de la misa de 12  ciertos personajes del régimen pasaban a pujar por las mujeres que allí se encontraban para llevarlas a servir, prostituirse o cualquier cosa que se les ocurriese”

Galván expuso que el contexto de sus novelas es muy importante en la trama criminal “donde mucha gente no tenía que vivir, hubo gente que vivía en las trincheras y realquilaba un trozo de aquella trinchera. La corrupción llegaba desde abajo hasta arriba, pero es evidente que no hay mayor corrupción que la dictadura. Es bueno que la gente sepa que era vivir en una dictadura estos días que tenemos que escuchar tantos gritos y proclamas al respecto”.

Para Galván  el problema de España es que “ la dictadura murió en la cama, la transición tapo esa época, y los cuarenta años de democracia no han realizado este trabajo”. El fascismo se produce con un “caldo de cultivo adecuado” y “desde 2008 esas condiciones empiezan a parecerse a las de la crisis del 27”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *