¿Conocemos a todos los vecinos de Getafe?

Nace ASBioGetafe, una asociación local que busca dar a conocer la biodiversidad del municipio, y actuar para conservarla.

GETAFE/ 25 OCTUBRE 2021/. Para un momento. Detén tus pensamientos y empieza a disociar los muchos sonidos, olores e imágenes que te llegan. Con suerte habrás podido distinguir el graznido de algunas urracas defendiendo una zona donde han encontrado alimento. Habrás visto el vuelo errático de una pequeña mariposa de tonos blancos que busca algunas flores recientes. Incluso habrás percibido el leve aroma de un florido almendro que hay en la esquina de la calle. Pero viajemos un poco más allá, en serio, sólo un pequeño trecho.
Los vistosos abejarucos, recién llegados de África, frecuentan una pequeña cárcava, intentando ganarse la confianza de sus compañeras con insectos que les ofrecen. Comienzan a excavar sus nidos, ésta será su zona.
De la tronca de un olivo sale de su letargo invernal una culebra de escalera. Se desliza virtuosamente entre las raíces buscando algo que llevarse a la boca… Deberán estar atentos los (todavía durmientes) lirones caretos, si no quieren acabar siendo el primer plato del menú.
Alzamos la vista. Logramos ver cierto trasiego de insectos en una pequeña pradera. Entre algunas amapolas y otras flores de variados colores, una mezcla de abejas, mariposas y escarabajos liban el néctar, polinizan, inician su cortejo… y sirven de sustento para ciertas arañas que aguardan debajo de las flores a la espera de que su presa se aproxime.
Se hace el silencio. Es interrumpido por el vuelo rasante de un aguilucho lagunero, desapareciendo la vida de una pequeña laguna, pero por momentos. Al rato vuelven a aparecer las agachadizas explorando todo el lodo de la orilla con su pico y algunos chorlitejos, mientras se acerca un pequeño bando de avefrías. Entre el carrizo hay movimiento. Empieza de nuevo a escucharse el canto de algunos Sapos comunes, y retumba el del ruiseñor bastardo.
Y ahora, un pinar que durante la noche recupera su verdadero sonido: el de los erizos desplazándose y escarbando en la tierra en busca de lombrices; el chillido lejano de un pequeño ratón de campo al que un búho chico ha dado caza, y el del viento agitando las ramas de los cipreses…
Algunas personas conocerán los lugares por los que hemos viajado… y muchas otras se sorprenderán al saber que no nos hemos ido a paisajes y entornos idílicos, no nos hemos ido a ningún sitio. Toda esta vida se desarrolla en Getafe.
Nos dimos cuenta de la importancia de la naturaleza cuando nuestro día a día era estar entre cuatro paredes. Añorábamos el sentimiento de libertad, fijándonos en los numerosos grupos de vencejos que surcaban nuestros cielos, en las tantas y tantas especies de plantas que recolonizaron nuestros jardines y zonas verdes, y con todo ello (y mucho más) nació ASBioGetafe (Asociación para el Seguimiento de la Biodiversidad de Getafe).
Una asociación local que parte de la tan conocida frase en el mundo de la educación ambiental y de la conservación: “hay que conocer para amar, y amar para conservar”, para dejar – a la vista de todos – la biodiversidad getafense. Es algo que a menudo se olvida, pero es que, para conservar nuestros espacios, además de restaurarlos y empezar a gestionarlos adecuadamente, es necesario divulgar los tesoros naturales que guardan, sensibilizar, crear apego y preocupación.
En nuestro caso, la mayoría procedemos del mundo científico (aunque somos un equipo multidisciplinar), donde para delimitar si “esto es mucho” o “esto es poco” necesitamos conocer a las especies y su situación en profundidad, y es algo en lo que cualquier getafense puede aportar su granito de arena.
Mediante proyectos de ciencia ciudadana, la instalación de cajas nido/refugio para aves y murciélagos, rutas de observación… y muchas otras actividades, podremos conocer y participar en la conservación y mejora de la biodiversidad de Getafe. Porque más allá del Cerro de los Ángeles y el Parque de la Alhóndiga hay naturaleza. Porque, por mucho que nos parezca urbanizado o maltratado un espacio, éste guarda naturaleza. Conocer a quienes lo habitan nos pondrá sobre la mesa la importancia de conservarlo, y la determinación para exigir que se conserve.
Getafense, ¿te unes para descubrir y estudiar nuestra biodiversidad?
@ASBioGetafe en todas las RRSS.
www.asbiogetafe.org

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