El Netflix de los coches

La llegada del modelo de suscripción a los vehículos supone el fin de la propiedad de coches dada la necesidad de reducir el número de ellos. Europa empieza a dar ayudas a las personas que no tienen coche.

GETAFE/17 JULIO 2021/. En una entrevista publicada en el día de ayer al director de Movilidad Urbana del MIT, John Moavenzadeh, en la sección de Clima y Medio Ambiente del diario El País este experto internacional afirmaba que “en las ciudades, veremos una transición hacia flotas de vehículos y modelos de suscripción”.

Este modelo ya es una realidad en nuestro país todavía sin gran incidencia en el mercado pero se empieza a abrir un hueco en las grandes ciudades. Es en estos lugares donde los ciudadanos hace tiempo que entendieron que comprar un vehículo hoy ya no es rentable, ni en su vertiente económica, ni en su vertiente social ni aún menos en su vertiente ecológica.

Las ciudades están obligadas a restringir el movimiento de vehículos para preservar la vida de sus habitantes, la conversión del parque de vehículos de combustión a eléctricos es un paso importante pero no es suficiente, los coches eléctricos también contaminan, mucho menos por supuesto, pero también lo hacen con una huella de carbono en su construcción muy significativa.

Por ello es fundamental reducir su número, y la forma de moverse, mientras el transporte público debe potenciarse en especial en el ámbito del transporte bajo demanda para hacerlo social, económica y ecológicamente viable; el denominado transporte privado tiende a desaparecer como tal y el ciudadano sólo va a disponer de un vehículo cuando estrictamente lo necesite.

Hoy ya no es “rentable” disponer de un vehículo cuando las ciudades donde vivimos tienen que peatonalizar y ocupar los espacios de los vehículos para recuperar zonas verdes esenciales para frenar el cambio climático, los edificios antiguos que no disponen de garajes no van a disponer de elementos de recargas para las baterías por tanto estos tendrán que ubicarse en almacenes de grandes empresas suministradoras de vehículo bajo demanda a la espera de la llegada del coche autónomo o sencillamente vamos a tener que reducir el tamaño de nuestras autopistas para acabar con los ruidos y contaminación que generan.

Ya existen empresas que están dando los primeros pasos en este sentido Bipi, Wabi, Revel o Northgate son algunas de las empresas pioneras, pero es evidente que en el modelo de plataformas que impera en nuestro planeta el salto definitivo lo dará alguna de las grandes multinacionales tecnológicas que han entrado en la competición por crear el coche autónomo definitivo.Pero puede ser que mientras ellas se encuentran en esa lucha algún rival menor se adelante con un modelo que rompa el mercado quedándose con una gran cuota del mismo.

Esto no ya no es el futuro, es el presente, en estos días la ciudad de  Berlín anunciaba entregar 1.100 euros anuales a todos aquellos vecinos y vecinas de esa ciudad que NO TENGAN COCHE. 

Pedro Cordero Pérez

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