El personal sanitario de Cuba

Eloy Galván

GETAFE/ 24 FEBRERO.- La llegada de la pandemia de la Covid-19 desbordó nuestro sistema sanitario dejando al descubierto muchas de sus carencias, debido a su novedad y a lo ajustado de los medios disponibles, tanto humanos como técnicos.
Especialmente triste resultó la atención prestada a muchas de las residencias de la tercera edad, en las que las personas internas no pudieron ser atendidas por falta de plazas en los hospitales. El desenlace fue, en muchos casos, fatal.
En una de estas residencias, ubicada en la zona norte de la Comunidad, la médica responsable impulsó en la institución una serie de medidas radicales, incluido el aislamiento de residentes y la confección manual de mascarillas y equipos de protección para la plantilla. Ello sirvió para evitar la entrada de la pandemia. El director me comentó que la doctora era una cubana curtida en muchas batallas sanitarias libradas en países postergados y sin, apenas, medios.
Llama la atención que, en el terremoto de Paquistán en 2005, las ayudas internacionales tardaran varios días en acudir. Bueno, todas no. Cuba envió de inmediato varios cientos de profesionales de la sanidad, adelantándose al resto de países. En 2010, Haití fue arrasado por otro seísmo. Cuando, días más tarde, la flota norteamericana desembarcó en la isla, sus efectivos se encontraron con cientos de sanitarias y sanitarios cubanos atendiendo personas heridas en hospitales de campaña. Y por completar los ejemplos, en 2014, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió ayuda para combatir el Ébola en África Occidental, la mayor parte de los países miró hacia otro lado. Curiosamente, fue la actuación de cerca de 500 profesionales de la sanidad llegados de Cuba y el apoyo logístico de los hospitales de campaña levantados por 4.000 soldados de EE. UU. lo que permitió superar una pandemia que, en escasas semanas, se cobró la vida de 6.000 personas.
Actualmente, Cuba es el país de América con menor incidencia de la Covid. Por éstas y otras muy buenas razones, las y los sanitarios cubanos se han ganado el respeto de buena parte del mundo.

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