«Normalidad democrática»

GETAFE/ 24 FEBRERO.- Llevamos meses escuchando y normalizando ataques a la democracia española del tipo “dictadura comunista” o “gobierno aliado con el terrorismo”. Sin embargo, la polémica estalla tras el cuestionamiento de nuestra democracia por parte del vicepresidente segundo Pablo Iglesias. Medios de comunicación, tertulias, portadas y redes sociales atacan al líder de Podemos por criticar nuestra “plena democracia”.
Más allá de la ideología de Iglesias y su partido, de si nos puede caer bien o mal o de si, incluso, podamos pensar que supone una amenaza para la democracia de nuestro país, la cuestión de la calidad democrática alcanza una naturaleza política que trasciende el debate habitual entre izquierda y derecha. ¿Es nuestra democracia de calidad?, ¿se puede mejorar?, ¿por qué hay voces críticas de un lado y de otro que afirman que España sufre deficiencias democráticas?.
Pues bien, sin entrar a analizar punto por punto las características del marco constitucional y democrático de nuestro país, basta con poner atención a las últimas noticias para empezar a sacar algunas conclusiones:

1. Un rapero es condenado a cárcel por las letras de sus canciones y tuits y se convierte en el primer rapero en Europa encarcelado por ello.

2. El ex jefe del Estado Juan Carlos de Borbón huye de la justicia a Emiratos Árabes, cuyos gastos de asistencia corren a cargo de nuestros impuestos.

3. Un partido político se permite el lujo de bloquear la renovación del Consejo General del Poder Judicial para controlar el poder jurídico.

4. El principal partido de la oposición, que ha gobernado en el país un total de 15 años, se ha financiado ilegalmente desde antes incluso de su fundación, entregando sobresueldos al propio ex presidente del Gobierno, que aún permanece lejos del banquillo.

5. La justicia absuelve a la única beneficiada de la falsificación del máster de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y condena a prisión a su asesora y profesora.

Estas anomalías no son un conjunto de acontecimientos fortuitos concatenados y excepcionales. Son síntoma de una deficiencia estructural de nuestro modelo constitucional que debe abordarse cuanto antes y es, precisamente esto, lo que llevó a la gente a acampar un 15 de mayo de 2011 en la Puerta del Sol. De esta indignación nace Podemos, por eso Pablo Iglesias es vicepresidente de España y por eso lo está denunciando.

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