DEPORTES/ Bernardo Alfonsel

Memoria viva de la época dorada del ciclismo

Redacción

Bernardo Alfonsel (Getafe, 24 de febrero de 1954) es uno de esos nombres propios que han contribuido a hacer grande el deporte local. Ciclista profesional en la época dorada del ciclismo en España, ha vivido toda su vida en la localidad, vinculado desde pequeño al mundo de las dos ruedas a pesar de que, en sus inicios, era más aficionado al fútbol.
Comenzó a rodar casi por casualidad, como suelen ocurrir las cosas importantes en la vida. Su pasión por las bicis no es vocacional, sino que se fue desarrollando con el paso de los años, a golpe de pedal, hasta convertirse en uno de esos deportistas indispensables en cualquier equipo, un nombre destacado dentro del pelotón que durante los últimos años de la década de los 70 y los primeros años de los 80 copaban el imaginario de los miles de niños aficionados a esta noble disciplina.

“Ahora toca esperar a que salga otra gran figura del ciclismo español, y seguro que saldrá”


Desde su retiro en su hogar de Getafe, después de una vida dedicada al ciclismo primero (fue profesional entre 1977 y 1986) y a la hostelería después (regentó un local en Valdemoro durante 33 años), Bernardo Alfonsel atiende con suma amabilidad a Getafe Central para echar la vista atrás y recordar los mejores momentos de su carrera. Disputó siete ediciones del Tour de Francia y siete de la Vuelta a España como profesional, con una victoria de etapa en la ronda ibérica, y se enfundó el maillot nacional en los Juegos Olímpicos de Motreal, habiendo militado en equipos tan míticos para el recuerdo como Teka, Kas o Kelme.

“Mi ídolo siempre ha sido Eddie Merckx, aunque me tocó sufrir en el pelotón a Bernard Hinault, un hombre al que era casi imposible ganar”


“Disfruté mucho, especialmente en mi trayectoria como amateur, porque se competía más para uno mismo, aunque también se trabajaba en equipo”, confiesa. No en vano, durante aquella etapa ganó el Campeonato de España por Regiones, el Campeonato de España de aficionados y pudo participar en las Olimpiadas de Montreal de 1976, donde fue décimo en la prueba en línea, entre otros hitos.
Los buenos resultados le hicieron decantarse finalmente por la opción de ser profesional, algo que lograría en 1977 de la mano de Teka, dejando su trabajo para dedicarse al 100% al mundo del ciclismo.
Para Alfonsel, el deporte de las dos ruedas no ha perdido ni un ápice de su encanto pasado. “Creo que el ciclismo no ha perdido su popularidad. La vida, como todo, evoluciona, cambia, son ciclos. Cuando hay en España un ciclista que destaca, parece que crece la afición; son épocas. Ahora parece que no tenemos un campeonísimo como en la época de Indurain, cuando la gente estaba pegada a la televisión, pero sigue siendo un deporte muy popular y muy duro”, explica. Desde que se retirara oficialmente como corredor profesional, Bernardo Alfonsel ha seguido practicando y viendo ciclismo. Suele subirse a su bicicleta “dos o tres veces por semana” y sigue las evoluciones del pelotón con la misma asiduidad. “Contador y Valverde son quizá los últimos grandes nombres del ciclismo nacional; ahora toca esperar a que salga otra gran figura, y seguro que saldrá”, relata.

En mis tiempos el que practicaba deporte era porque se dedicaba a ello o se le calificaba casi de loco; hoy en día todo el mundo hace deporte, y eso es bueno. Getafe ha mejorado mucho como ciudad en materia deportiva”


En este sentido, recuerda que “el ciclismo ha evolucionado, han mejorado las bicicletas, las carreteras, la preparación de los y las deportistas, la medicina… nosotros no teníamos nada de eso, todo ha cambiado mucho”. Tampoco elude Alfonsel las referencias al dopaje, uno de los grandes lastres que ha tenido que soportar el mundo del ciclismo en los últimos años y que han contribuido, a su manera, a rebajar las grandes gestas que antaño eran seguidas por cientos de miles de aficionados. “El dopaje siempre ha existido, en el ciclismo y en otros deportes. Es tanta la exigencia que se recurre a ayudas. De todos modos, en el pelotón siempre ha existido un dicho para referirse a esto, y es que ‘ningún borrico gana a un caballo’. Hay que tener algo para poder ser un campeón de ese nivel”, matiza.
Su gran referente siempre ha sido Eddie Merckx, considerado por muchos como el mejor ciclista de todos los tiempos. “Mi ídolo siempre ha sido Merckx, aunque yo coincidí con él solo dos años, al final de su carrera. Luego me tocó sufrir al mejor Bernard Hinault, un hombre con mucho carácter al que era casi imposible ganar, pero mi ídolo siempre será Merckx”.

Palmarés destacado

Décimo en la prueba en línea en los JJOO de Montreal 1976
Campeón del Gran Premio Llodio 1977
46º Tour de Francia 1978
Victoria de etapa en la Vuelta a España 1979
3º Vuelta a Castilla 1981
3º Villafranca de Ordizia 1981
54º Campeonato del Mundo 1981
9º Campeonato de España 1982
17º Vuelta a España 1982
41º Campeonato del Mundo 1982

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