EDITORIAL/ Getafe avanza

Editorial

Casi un año después de que España tuviera su primer Gobierno de coalición, la lista de gobiernos compartidos por las fuerzas progresistas sigue agrandándose. Ahora le toca a Getafe.
Sin mucho escándalo ni conflictos públicos, la formación socialista y la morada pactan un Gobierno de consenso para afrontar de forma más unida los retos de la pandemia y pospandemia, consolidando así las relaciones entre una izquierda que hace un año parecía irreparablemente rota.
A la experiencia de un partido que tradicionalmente ha gobernado la ciudad, se suman las ganas de transformación, ilusión y aires nuevos de la izquierda transformadora, ofreciendo, como ya hemos visto a nivel nacional, un aspecto maduro a la par que explícitamente progresista.
Eso es lo que pareció comunicar la ciudadanía en las urnas y así parece que lo han decidido las personas que nos gobiernan.
Los y las votantes de Podemos, cuyo propósito era verles gobernando, contemplarán con ilusión y esperanza esta deriva, especialmente en un contexto donde las formaciones más reaccionarias se contienen cada vez menos la rabia.
El discurso futurista de un gobierno que fija como objetivos primordiales la justicia social, la transformación ecológica, la igualdad de género o el empleo digno contrasta con una oposición anclada a preocupaciones caducas o vacías de fundamento tales como la supuesta invasión migratoria, el peligro del feminismo, el más que desmontado bulo de las okupaciones, o cómo no, la extinta ETA.
Un país a la altura de los derechos y libertades de sociedades avanzadas se sitúa en el horizonte y, con él, cada rincón donde gobiernan sus fuerzas homólogas.
Getafe hoy amanece esperanzada. Esperanzada por un futuro donde se espera que los y las gobernantes pongan en el centro las necesidades sociales, el empleo decente, los servicios públicos, la priorización de los espacios peatonales, el aire limpio, la participación ciudadana o la eliminación de las violencias machistas. En definitiva, esperanzada por un gobierno que pondrá, por fin, la vida en el centro de la política.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *