Horizonte republicano

Paco Arias

La opinión pública se va decantando por la República frente a la Monarquía. Una de las causas es la propia monarquía. La familia real, como familia asegurada y acomodada de por vida, contrasta con la precarización y empobrecimiento de muchas otras. La inviolabilidad del rey significa que no puede ser investigado por las Cortes ni por los tribunales aunque cometa delitos en su vida privada. Es conocida la opacidad de la Casa Real, de la que no se conoce con detalle sus ingresos y gastos. Además, el rey se ha pronunciado sobre el conflicto político en Cataluña invitando a su judicialización. También recientemente el rey ha dado apoyo al poder judicial en su conflicto con el gobierno de la nación, etc.
A esto se une que cada vez es más atractiva la idea de la República democrática, especialmente después del fracaso de las políticas neoliberales de recorte del estado social y defensoras del deterioro de lo público, generando un crecimiento enorme de la desigualdad y la pobreza en España.
La libertad republicana implica considerar como libre a la persona que tiene la capacidad jurídica, y económica, para no estar sometida al mandato, el poder de contratación y/o la discriminación de otra persona. Implica acción pública, derechos sociales y renta básica. La igualdad significa que todo ciudadano o ciudadana es igual jurídica y políticamente a otra bajo la autoridad imparcial de la ley. No cabe patriarcado, monarquía, ni patrón. Y la fraternidad-sororidad significa que todos y todas tenemos derecho a ser libres e iguales, tanto el varón como la mujer, como el negro, la gitana, la trabajadora, el inmigrante, etc.
Mientras la reivindicación de la república sigue creciendo, las y los republicanos deberíamos: primero, plantear con serenidad el debate sobre ella; segundo, apoyar al actual Gobierno, para que desarrolle en los próximos años su programa progresista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *