El sector cultural, en ‘alerta roja’

Rosa Belén Iniesta

Durante los meses de confinamiento la cultura fue nuestro salvavidas en los momentos más hastiados. Entonces, pensar en regresar a una sala de cine para ver una película en una cómoda butaca acompañada de un cubo de palomitas y sentir el retumbar de pies por el estridente sonido de los altavoces en el interior de la sala, era inimaginable. Al igual que disfrutar de las fiestas de Getafe, de los conciertos y festivales de verano al aire libre en los que saltar con las canciones de nuestras y nuestros artistas favoritos, sin olvidar la impaciencia en las colas a la espera de la apertura de puertas para un evento o la sensación de los aplausos al finalizar un espectáculo.
Con la llegada de la “nueva normalidad” la mayor parte de nuestra vida cultural se ha quedado en pausa y el futuro laboral de cientos de personas que conforman el tejido cultural se resiente, una vez más, ante los envites de la segunda ola de la pandemia.

Ante esta situación, el pasado jueves 17 de septiembre, la Movilización Unida de Trabajadores del Espectáculo (M.U.T.E) promovió la iniciativa de ‘Alerta Roja Hacemos Eventos’ junto a 37 organizaciones participativas, 42 asociaciones integrantes, los movimientos participativos de M.U.T.E de diferentes ciudades del territorio, empresas y profesionales adheridos, que se han unido bajo el Movimiento Internacional de la Industria Cultural del Espectáculo y los Eventos.

El movimiento ‘Alerta Roja Hacemos Eventos’ movilizó a más de 25.000 personas, según datos de la organización, en defensa de la supervivencia y dignidad laboral del sector cultural. Las calles y las redes sociales se tiñeron de color rojo para mostrar la indignación por la falta de medidas políticas tan necesarias para salvar a las familias que viven de la cultura a través de los espectáculos y los eventos. A un sector que hace unos meses nos daba la vida en nuestros hogares, ahora se le está dejando morir.

Desde este Movimiento de Unificación Sectorial de la Industria del Espectáculo y los Eventos reivindican “la falta de reconocimiento de una vulnerabilidad clara y de ayudas concretas por parte del Gobierno” ante la crisis por la pandemia del Covid-19. Por ello, instan al Gobierno de España y a los ministerios responsables (Trabajo, Hacienda, Asuntos Económicos, Cultura y Deporte, e Industria) “a tomar medidas urgentes en las próximas semanas para garantizar la supervivencia del sector, además de crear de forma inmediata una mesa sectorial que defina las necesidades del mismo, afectado por la estacionalidad e intermitencia de la actividad, dando prioridad a la regulación a través de la negociación de un convenio colectivo sectorial de ámbito nacional”.El periodista musical y activo en el movimiento cultural de la ciudad madrileña, Mariano Muniesa, cuenta la desprotección del mundo de la cultura que “se ha visto muy perjudicado porque se le han impuesto condiciones absolutamente draconianas para poder hacer espectáculos que no se aplican a otros sectores”. “Tiene que haber un convenio sectorial para el personal de la cultura donde se pueda trabajar con garantías, dignidad, cobrando sueldos adecuados y con una protección laboral”, añade. Muniesa señala que es fundamental “combatir años de malas prácticas donde enfoquen el problema desde el origen y vean que es necesaria una regulación desde el sector para que los trabajadores y trabajadoras, tanto autónomas como contratados o freelancers, dispongan de un mínimo de derechos”.

El Ayuntamiento de Getafe anunciaba hace unas semanas la suspensión de las actividades culturales y de ocio con motivo del incremento de los contagios por Covid-19. Desde el colectivo piden a las administraciones públicas que retomen las agendas de programación cultural con conciertos, obras de teatro y otras actividades, a corto plazo, para garantizar la supervivencia del sector. “Creo que sería importante que el tejido cultural, el asociacionismo y el municipalismo tomen un papel activo en la defensa del derecho a la cultura que tiene que reconocerse exactamente igual que cualquier otro derecho, porque es tan fundamental como todos los demás”, confiesa Muniesa.

El periodista musical ha manifestado que se debe distinguir el mundo del ocio nocturno, donde se están produciendo mayores focos de contagios, con las actividades culturales. Muniesa explica que “los promotores de espectáculos culturales y el público que ha acudido han demostrado tener un civismo verdaderamente admirable. En ninguna representación cultural, bien sea de música, de artes escénicas o audiovisuales, se ha dado un foco de contagio. La cultura es segura”.
“Creo que tiene que haber una presión ciudadana importante para exigir el derecho a la cultura. Una población como Getafe no puede perder sus cines, sus teatros, la actividad de sus centros culturales o cerrar sus discotecas. Habrá que estudiar la forma de que sean seguras. Debería ser la propia sociedad civil la que se organice y exija que no se le prive de un derecho fundamental que es el acceso a la cultura y que legalmente tienen que garantizar todos los poderes públicos”. Ahora, más que nunca, el futuro de la cultura está en nuestras manos.

17-S: 28 ciudades españolas salen a la calle

El movimiento ‘Alerta Roja Hacemos Eventos’ convocaba el pasado jueves 17 de septiembre la primera movilización en defensa del sector cultural por todo el país. Alicante, Albacete, Badajoz, Barcelona, Bilbao, Córdoba, Girona, Granada, Ibiza, Las Palmas de Gran Canaria, Lleida, Logroño, Lugo, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Palma, Pamplona, Santiago de Compostela, Sevilla, Tarragona, Tenerife, Valencia, Valladolid, Vigo, Vitoria-Gasteiz y Zaragoza fueron algunas de las ciudades españolas que decidieron sumarse a la movilización.
Esta actuación se ha sumado a la iniciativa global del Movimiento Internacional de la Industria Cultural del Espectáculo y los Eventos, en la que se encuentran otras plataformas de siete países europeos como Reino Unido, Francia, Portugal, Alemania, Bélgica, Países Bajos o Croacia.

Precariedad en el sector

El sector de los espectáculos y eventos pide la puesta en marcha del Estatuto del Artista y del Trabajador de la Cultura para recoger las necesidades profesionales y evitar la precariedad que rodea al tejido cultural. Muniesa señala que se trata de “una herramienta fundamental que hay que empezar a implementar, que tiene que inspirar y desarrollar una legislación para poner soluciones reales a los problemas laborales que tienen los trabajadores y trabajadoras de la cultura”.

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