El Club de Balonmano Getasur promueve el uso de las mascarillas deportivas

Rosa Belén Iniesta

El mes de septiembre supone un retorno a la actividad deportiva tras el regreso de las vacaciones de verano. La vuelta a la rutina hace que queramos recuperar nuestros hábitos, estar en movimiento y cuidar nuestra forma física. Sin embargo, a diferencia de otros años, se suma la obligatoriedad de cumplir las medidas establecidas por las autoridades sanitarias con motivo de la crisis del Covid-19.

El pasado 15 de septiembre, la Delegación de Deportes del Ayuntamiento de Getafe inició la reapertura de centros e instalaciones deportivas municipales con estrictas medidas de seguridad para el desarrollo de las actividades. Al igual que los clubes deportivos locales que, con el comienzo de la nueva temporada, también han apostado por establecer medidas sanitarias para garantizar la seguridad entre los equipos. El Club de Balonmano Getasur ha destacado en la localidad por incorporar el uso obligatorio de la mascarilla en su actividad deportiva. En concreto, las jugadoras del primer equipo femenino de Getasur, que compiten en la División de Honor Plata, fueron las primeras en probar las mascarillas deportivas e incorporarlas de manera habitual.

Desde que la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, con la Dirección General de Deportes, estableció la posibilidad de hacer deporte con el uso de mascarillas, Getasur decidió comprometerse con la idea y hacerla suya “porque el equipo estaba muy preocupado de cómo se iba a iniciar la temporada, de la situación de la pandemia por Coronavirus y la incertidumbre que da esta enfermedad”, señala el entrenador del primer equipo femenino, Pedro Moreno. Actualmente, todos los equipos del club han incorporado de forma habitual el uso de las mascarillas tanto para entrenar como en los enfrentamientos con otros equipos deportivos. “Nos dio seguridad dentro del grupo, ya que nos íbamos a poder proteger al menos en los entrenamientos, aunque teníamos la incertidumbre de qué harían el resto de los equipos de competición nacional”, explica.

El entrenador destaca que las medidas proporcionadas por el Gobierno regional instan al uso obligatorio de la mascarilla a nivel autonómico, frente al Consejo Superior de Deportes del Ministerio de Cultura y Deporte, que marca la conveniencia de que sea recomendable y de manera voluntaria, pero no obligatoria. “Si consigues algo de protección pero el equipo rival no lleva mascarilla, realmente eres tú el que está protegiendo a los otros, pero te estás protegiendo relativamente de ellos, sobre todo en casos asintomáticos”, añade Moreno.

La idea de la “campaña” de las mascarillas surgió de forma “espontánea” a partir de las recomendaciones del médico del club, Ricardo Díaz Abad, que es a la vez intensivista en el Hospital Severo Ochoa de Leganés. Díaz cuenta que se “acordaba de los expertos del siglo XIX cuando hablaban de que había que tener cuidado con el tren en el que los pasajeros no podrían soportar las altas velocidades porque se ahogarían, aunque en aquella época no iban a más de 30 km/hora. Pero eso no ocurre, es una suposición y la realidad lo desmiente”. Una comparación que asemeja al uso de las mascarillas deportivas. “Las mascarillas deportivas no tienen que tener una gran capacidad de filtración, como las FPP2 y FPP3 que son muy agobiantes y delimitan la entrada de aire, sino una capacidad de protección frente a las gotas de agua o saliva. Por eso tienen que ser materiales hidrófugos y permitir la entrada de aire sin ningún problema. Los expertos que dicen que la gente puede tener problemas, porque bien se marean o ahogan, es que simplemente no han probado las mascarillas deportivas y no han visto cómo los deportistas pueden jugar con ellas”, explica.

“La cuestión, como ocurre con cualquier otro accesorio que se vaya a utilizar en el deporte, es encontrar unas mascarillas adecuadas para ello. Nosotros estamos utilizando en general unas mascarillas deportivas fabricadas por una empresa española y las sensaciones son bastante positivas. El rendimiento va en tercer o cuarto lugar, ahora mismo lo más importante es la protección, la seguridad y el retorno de la actividad deportiva”, comenta Pedro Moreno.

Elena Navarro, jugadora y capitana del primer equipo, comenta que “no veíamos muy claro estar en contacto unas con otras sin tener ninguna protección porque nada nos aseguraba que no pudiéramos estar contagiadas. Nos pareció una buena elección y estamos bastante contentas con ellas”. “En los primeros entrenamientos estuvimos regulando la intensidad para no excedernos, pero en la primera semana ya estábamos a un nivel de un entrenamiento normal. Es casi lo mismo que correr con una braga de cuello, lo único es que el aire que estás respirando es un poco más caliente”, asegura.

Por otra parte, el equipo del club deportivo local traslada las actuaciones de otros clubes que no utilizan esta protección. “Lo que nos expresan la mayoría de los equipos es que ven que puede ser positivo pero que, salvo que les obliguen, no van a utilizar la mascarilla. Creo que lo importante es que los y las deportistas asuman la situación de riesgo en la que estamos. La única forma de hacer deporte, de una manera más o menos segura, es con el uso de las mascarillas, porque ni siquiera las PCR ni los test rápidos te van a dar una seguridad al 100%”, señala el entrenador.

Tomar la temperatura, el uso de gel hidroalcohólico, botellas individualizadas de agua, desinfectante de pies antes y después de entrenar o mascarilla durante todo un viaje son otras medidas que ha adoptado el club para garantizar la seguridad de los jugadores y las jugadoras. El entrenador manifiesta que “hay deportes en los que es imposible aplicar la distancia. Lo más importante es aplicar el sentido común. Protege más si todos y todas vamos con mascarilla”.

La seguridad en el deporte
El médico del club expone que “en estos deportes, además de la mascarilla, hay que intentar tener siempre los hidrogeles para, en caso de un contacto fortuito, tener la certeza de que tienes una fuente de limpieza. Si se puede, es recomendable practicar en zonas ventiladas o al aire libre, en pabellones con las ventanas y puertas abiertas o con los sistemas de ventilación, para disminuir la carga viral del ambiente”. Elena Navarro comenta que siempre van acompañadas con el gel hidroalcohólico a todos lados. “Cuando tenemos que beber agua utilizamos una frase que es ‘¡gel, agua, gel!’”, confiesa.

Mascarillas deportivas
El médico del club, Ricardo Díaz Abad, explica que “no se trata de usar mascarillas que tengan una gran capacidad de filtrado, sino que evite que salga la saliva de la boca de los y las jugadoras. Por eso deberían ser utilizadas por los dos equipos y todas las personas, no solo por una parte. La mascarilla deportiva que usan está compuesta de una estructura semirrígida, con un tejido plástico-textil liviano. Al tener un material plástico no se colapsa hacia dentro, permite un filtrado adecuado de un 90% de las bacterias y no se humidifica con tanta facilidad. Crea una burbuja de aire entre los labios y la mascarilla de tal forma que la sensación de agobio es menor. Además, cuenta con una forma de sujeción alrededor de la cabeza, no en las orejas, con una cinta más ancha que evita que si tienes un contacto no se les vaya a salir”.

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