Entrevista a Concha Real: “Somos un servicio esencial en la crisis, pero nadie nos da protección”

Concha Real es portavoz de la Plataforma Estatal del Servicio de Ayuda a Domicilio

Redacción

P.- ¿ Qué es el Servicio de Ayuda a Domicilio?
El Servicio de Ayuda a Domicilio es un servicio dentro del sistema público de Servicios Sociales que ofrece un conjunto de acciones asistenciales, sociales y preventivas, realizadas en el domicilio de la persona dependiente o usuaria en situación de vulnerabilidad. Su finalidad es que la persona usuaria tenga las atenciones y cuidados necesarios para permanecer en su hogar y entorno social con la mejor calidad de vida.


P.- De cara a la actual crisis, ¿pertenece el S.A.D. al grupo de servicios esenciales?
A partir del 14 de Marzo, con el confinamiento establecido ante la crisis sanitaria por el COVID-19, este servicio se hace esencial, como así se establece en el Real Decreto. Esencial ya era, pero ante la posibilidad de que las personas más vulnerables se quedaran desasistidas, se establece como tal. Aun así, no hay una unificación de criterios; mientras la Comunidad de Madrid establece servicios mínimos, dando servicio al grado tres o grandes dependientes o grado dos sin apoyo familiar, el grado uno se queda fuera de servicio. Mientras, en ayuntamientos como el de Getafe se da prioridad al servicio y se mantiene.


P.- ¿Cómo ha afectado al SAD de Getafe esta crisis sanitaria?
Los problemas comenzaron cuando las mismas personas usuarias, muchas de ellas equivalentes a grado 1, aún sin valoración por la Comunidad de Madrid y siendo usuarios del S.A.D. municipal de Getafe, deciden dar de baja el servicio por el miedo a tener contacto con el exterior, siendo quienes tienen apoyo familiar los/as que en mayor medida se dan de baja.
La empresa licitadora del S.A.D. municipal (Sacyr Social) cierra su oficina en Getafe y la coordinación del servicio empieza a teletrabajar. Ante la falta de información, la normativa, que cambia día sí y día también, y las noticias de una crisis sanitaria tan devastadora, las auxiliares del SAD vamos a trabajar sin los EPIs que, según Protocolo frente al COVID-19 para el SAD, establece la Comunidad de Madrid, porque la empresa Sacyr Social dice que no tiene siquiera mascarillas para una plantilla de 60 trabajadoras.


P.- ¿Están prestando el servicio sin la protección recomendada?
El miedo hace que seamos las mismas trabajadoras las que se busquemos el equipo de protección individual, siendo la primera remesa de mascarillas una donación de la empresa Airbus que se nos hace llegar a través del Ayto. Una triste mascarilla para cada auxiliar. La empresa sigue sin dar respuesta, aunque la Delegada de Prevención de Riesgos laborales insiste en que no podemos ser correa de transmisión para la población con la que trabajamos. Una segunda tanda de mascarillas llega de nuevo de una donación de “Mascarillas Solidarias”, de Murcia, y pantallas conseguidas a través de otra compañera que también trabaja en un hospital y la misma empresa que dona las pantallas al hospital nos regala 50 pantallas para el SAD. La empresa mantiene que no encuentra EPIs.

«El miedo hace que seamos las mismas trabajadoras las que se busquemos el equipo de protección individual»


P.- Ha habido muchas bajas en la plantilla como consecuencia de esta situación?
A partir del 20 de marzo empiezan a darse primeras bajas de auxiliares; unas por cuidado de menores y otras por el COVID-19. La plantilla, además del miedo por la falta de protección personal, tiene miedo a contagiar a las personas usuarias y sus familias. La plantilla se queda en activo con 29 trabajadoras de 60 que tiene el SAD municipal.


P.- ¿Qué medidas toma el Ayuntamiento para paliar esta situación?
Para paliar los servicios suspendidos, el Ayto decide dar altas, siguiendo las directrices establecidas por el Gobierno. Desde la empresa nos comentan que van a dar altas de personas que han estado ingresadas o afectadas por el COVID-19 y otras nuevas a las que hay que apoyar en el domicilio con esta misma situación. Desde Prevención continúan exigiendo equipamientos adecuados, ante lo que la empresa responde con tres batas desechables a utilizar hasta que se estropeen, tres bolsas de plástico de contenedor para hacer agujeros de cabeza y brazos, también a utilizar hasta que se estropeen, dos mascarillas FFP2 y una de tela para poner encima y preservar la homologada, guantes y una bata nueva de tela.

«Nos movemos, trabajando con la población más vulnerable, siendo correa de transmisión por falta de protección»


P.- ¿Cómo están viviendo las trabajadoras y trabajadores del SAD esta situación?
La desprotección y el miedo merman el ánimo de las auxiliares. La empresa no atiende a las peticiones de poder acogerse a la situación de ser persona de riesgo y afirma no disponer de test para asegurar dar el servicio sin carga viral, a pesar de que desde los Centros de Salud mantienen que tiene que ser la empresa y Salud Laboral quien atienda con los test a las trabajadoras afectadas.
Nos movemos, trabajando con la población más vulnerable, siendo correa de transmisión por falta de protección, sin PCR que nos digan si estamos en condiciones de trabajar y con el miedo de tener carga viral positiva. Además de preguntarnos quién ha desinfectado los domicilios de usuarios positivos. Oímos incansablemente en la televisión cómo se desinfectan hospitales y residencias y nosotras seguimos yendo de domicilio en domicilio sin saber el perjuicio que podemos llevar.

«Pedimos la municipalización del servicio como ya se ha hecho en Pamplona, Chiclana o Jerez de la Frontera»


Hace una semana, el Servicio de Salud Laboral de Sacyr Social mandó de forma generalizada a todas las trabajadoras en situación de riesgo el informe como aptas para trabajar aún con personas sintomáticas. La empresa llama a la Delegada de Prevención dándole la buena noticia de que será Salud Pública de Comunidad de Madrid, quien hará los PCR sólo a las trabajadoras que estén de baja, omitiendo la petición de que sea a toda la plantilla, lo que argumenta con que solo acatan el criterio de Salud pública de la Comunidad de Madrid.
Por si el maltrato fuera poco, las compañeras que nos hemos ido incorporando a trabajar nos vemos con unos partes de trabajo mermados, porque los usuarios han seguido dándose de baja por miedo y por la falta de auxiliares de referencia. Lo que está provocando la no renovación de contratos y el miedo a un ERTE o, que después de pasar los peor, nos obliguen, como han hecho a las compañeras de Dependencia, a coger vacaciones forzadas.
Las auxiliares del SAD municipal de Getafe se sienten maltratadas: por la empresa, que en ningún momento ha cuidado la salud de las trabajadoras y, por ende, la salud de los y las usuarias; y por el Ayuntamiento, que omite la responsabilidad de la situación del S.A.D, ya que no era de su competencia al tener el servicio externalizado/privatizado. Exigimos que se replantee la gestión del S.A.D.
La poca valoración de nuestro trabajo invisible por parte tanto de la empresa como de la Administración nos lleva a situaciones de frustración y baja autoestima.


P.- ¿Cuáles son sus reivindicaciones como plantilla del SAD?
Exigimos jornadas que permitan la conciliación, pues existe un volumen muy grande de contratación eventual, con jornadas parciales y, en muchos casos, partidas. Pedimos que se active el procedimiento regulado en el R.D. 1698/2011 para adelantar la edad de jubilación de este colectivo de trabajadoras y trabajadores, ya que con la edad de jubilación exigida,tenemos grandes dificultades para hacer en condiciones óptimas las funciones que requiere nuestra profesión.
Que las empresas cumplan los convenios, que se nos reconozcan las enfermedades profesionales, que se permita hacer la evaluación de riesgos en los domicilios, para poder evaluar los riesgos de trabajadoras y de la persona usuaria. En definitiva, unas condiciones laborales dignas.
Pedimos la municipalización del servicio ya que, aunque es un servicio público, es gestionado por empresas subcontratadas. Con los recortes presupuestarios en Dependencia, las administraciones adjudican los contratos del SAD atendiendo exclusivamente a las ofertas más baratas, sin importar la calidad en la atención a los/as usuarios/as, ni las condiciones de vida y trabajo de las auxiliares. Esta gestión puede hacerse y se ha hecho ya en algunos ayuntamientos como el de Pamplona, Chiclana o Jerez de la Frontera.
El contrato con el Ayuntamiento finaliza el 7 de diciembre de este año. Los pliegos deben estar a punto de salir para que las empresas puedan licitar. Pedimos que ya que no existe voluntad política de este Gobierno municipal para su municipalización, al menos los pliegos tengan mejoras como así lo requiere la nueva Ley de Contratación Pública, e incluir cláusulas sociales para mejorar el servicio y por supuesto las condiciones laborales de las auxiliares. Si en su adjudicación vuelve a primar la oferta económica, esto recaerá sobre el servicio y las trabajadoras.
Denunciamos públicamente el maltrato institucional y empresarial hacía un colectivo de mujeres que en este momento se sienten doblemente precarias e invisibles; no merecemos ni un aplauso en los medios de comunicación. Somos un servicio esencial y, a diferencia del resto, más invisible que nunca.

En Chiclana, ¡Sí se puede!


Hace dos meses, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía daba la razón al Ayuntamiento de Chiclana en su decisión de municipalizar los servicios de limpieza y de ayuda a domicilio. Esta medida implicó la incorporación de las 159 trabajadoras a la empresa de servicios municipales del ayuntamiento.
El Partido Popular había denunciado la propuesta apoyada por PSOE, Podemos e IU. En su decisión, el Tribunal establece que la municipalización no incrementa el gasto de arcas públicas, no supone un aumento de personal de la administración y no altera el presupuesto municipal.

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