La cuarentena de las mil batallas

David Caramés

Aunque no me gusta el término batalla (la música militar nunca me supo levantar…como decía Paco Ibañez), usaré este termino tan de moda para referirme a las múltiples batallas que se están librando estos días.
La principal y de la que derivan las demás es la que está librando nuestro personal sanitario. Ya castigado, con tan pocos medios, con generosidad. No me extraña que tengamos el porcentaje mas alto de sanitarios infectados. Tienen la mayor generosidad y valentía del mundo, recodadlo cuando toque la hora de defenderles. Tanto al personal como a nuestra sanidad pública.
Pero junto a ellos y ellas, mucha otra gente. Personal de ayuda a domicilio (SAD) (tengo amigas en ello que se la están jugando), personal de limpieza, supermercados y pequeño comercio, agricultoras, ganaderos… sectores y personas que nunca han tenido la consideración debida y que en encima, en algunos casos, y a día de hoy, son rechazadas por algunas ratas cobardes y mezquinas.
Pero además se libran otras muchas batallas en estos días:
• La Batalla del “Sálvese quien pueda” contra el “a ver cómo nos organizamos”. Esta es una batalla que deberían ganar la lógica y el sentido común, pero no está ganada. Si las cosas empeorasen, hay que pensar cuál es la mejor forma de salir todos juntos y juntas lo mejor posible. Hay que prestar atención y frenar al egoísmo de aquellos y aquellas que miran antes por sí mismos que por el bien común y están muy equivocados.
• También se libra la batalla de la ternura contra la mezquindad, entre las personas que abren los ojos, el cerebro y el corazón a los demás y las que se encierran en su estrecha cobardía y dejan que les venzan el miedo y el egoísmo.
• La batalla de lo público contra lo privado. En estos días nos hemos dado cuenta de la importancia de lo público y de la importancia de no dejar en manos privadas lo que deben ser derechos y no negocios. No, el mercado no se autorregula.
• La batalla del “hay que” contra el “vamos”, entre las personas que se ponen manos a la obra, aunque saben que la premura va a conllevar errores, frente a las que ven las cosas a toro pasado y critican sin proponer nada práctico.
• La batalla del crecimiento descontrolado contra la sostenibilidad. Hoy nos damos cuenta de lo que en realidad necesitamos, que son cuatro cosas, y que hemos estado sobreexplotando el planeta sin ningún sentido.
• La batalla de la solidaridad y la creatividad frente al tancredismo y la burocracia. Del pueblo llano surgen numerosas alternativas de todo tipo. Desde la animación desde los balcones hasta soluciones prácticas tipo MacGiver para fabricar todo tipo de productos.Solo el pueblo salva al pueblo.
• La batalla de capitalismo de toda la vida y como Dios Manda, frente a un nuevo modelo más lógico y justo. Esta batalla va a ser encarnizada, los de siempre querrán que nada cambie para defender sus privilegios, frente a la necesidad de cubrir las necesidades básicas, que son cuatro cosas:
Sanidad, Alimentación, Cultura, Vivienda y Educación (bueno 5, pero si vamos a ir al detalle…). Esta Batalla ya ha comenzado y va ser encarnizada. Los de siempre han desplegado toda su artillería mediática y ”bulistica”. Hay que luchar, aunque sea a bocaos, como decía el caballero negro de los Monty Phyton.
• La batalla del “Podemos” frente al “Veremos”, ante la grave situación de mucha gente que tiene que tener cubiertas las necesidades básicas; hay que tomar medidas ya. Frente a la burocracia, la mezquindad, frente al capitalismo neoliberal de toda la vida, frente a un desarrollismo descontrolado y sin sentido.

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