Getafe frente al COVID-19

Redacción

Ante la crisis del coronavirus, nuestro municipio ha activado sus redes solidarias de forma ejemplar para ayudar a quienes más lo necesitaban

El pasado 10 de marzo nos fuimos todos a dormir con la sensación de que algo importante iba a pasar en nuestras vidas. Dudo fuéramos capaces siquiera de imaginar lo que se nos avecinaba en los siguientes dos meses. Sin ir más lejos, nosotras y nosotros estábamos preparando una nueva edición de este periódico que hoy tienes entre tus manos y tuvimos que tirarlo a la papelera de reciclaje de nuestro ordenador.
Ha sido a través de una pantalla como hemos visto pasar la vida ante nuestros ojos. Hemos convertido la tan temida distopía en realidad y, desgraciadamente, esta realidad viene para quedarse. Por ello, ahora es aún más importante que nunca la conciencia crítica de una sociedad ante la información que recibimos.
Hoy, todas y todos somos perfectos conocedores de la “curva”, de los test o de cómo debemos usar las mascarillas. Todos hemos sucumbido ante la mentira, el bulo o la desinformación creada, como siempre en toda la historia de la humanidad, para defender intereses políticos concretos. Ninguna novedad.
Estamos seguros de que dispones de menos información de lo que ha sucedido en el rellano de tu escalera que de lo publicado en el BOE, ese libro que nunca nadie leyó y del que hoy todo el mundo tiene diferentes copias del mismo día diciendo cosas opuestas.
Una ciudad solidaria como Getafe empezó a organizarse, prácticamente, desde el primer día.


Unos por necesidad, otras por costumbre y la mayoría porque es una forma de entender la vida inculcada por quienes hoy echamos más de menos: nuestros mayores. Los valores también se heredan.
Existen muchos grandes héroes de los cuales aún no se ha hablado lo necesario en los grandes medios de comunicación. En Getafe, el colectivo Solidaridad y Esperanza ha sido uno de ellos. Esta entidad, que desde hace años lleva trabajando para ayudar a quienes más lo necesitan en cada momento vital, se ha convertido en el auténtico referente de la solidaridad en la ciudad. Miles de familias, no sólo de nuestra ciudad, han podido tener los elementos básicos gracias a esta entidad.
Han sido el verdadero motor entorno al cual se ha congregado un gran número de colectivos que han dejado aparte cualquier diferencia que pudiera existir entre ellos, ya fuera causada por su nacionalidad, religión o creencia política, para trabajar de manera coordinada y ayudar a quien más lo necesitaba en cada momento.
Junto a ellos y ellas, la labor de Protección Civil de Getafe en el reparto de alimentos casa por casa ha sido otro ejemplo para destacar. Las mujeres y hombres que componen este cuerpo voluntario se han entregado con valentía y determinación en la ayuda a las vecinas y vecinos de nuestra ciudad. Era vital permanecer en los hogares y, por tanto, proporcionar alimentos a quienes no disponían de la capacidad económica para adquirirlos, sin provocar problemas sanitarios, era tarea fundamiental. Otros de esos héroes anónimos que se han reproducido a lo largo de nuestra geografía y que también se han unido alrededor de un proyecto solidario han sido el grupo de COVID MAKERS GETAFE. Tras las noticias que llegaban de falta de material de protección, vieron que podían ayudar utilizando sus impresoras 3D. Esos artilugios que muchos en sus casas no entendían para que los querían antes de la crisis, servirían para producir viseras anti salpicadura y EPIs. Se organizaron y, trabajando muy duro, fueron capaces de hacer piezas útiles para ayudar a quienes estaban en la primera línea de la lucha: sanitarios, policías, protección civil, etc.
Muchas vecinas y vecinos les donaron los materiales necesarios para poder realizar estas herramientas fundamentales. Han sido capaces de construir más de cuatro mil viseras y cerca de 14.000 salvaorejas que han ayudado a muchos héroes y heroínas que se han enfrentado a la pandemia en nuestra ciudad.
Pero la solidaridad se puede demostrar de muchas maneras. La excepcional iniciativa orquestada por la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Getafe denominada Getafest fue secundada por muchos profesionales del ámbito cultural de nuestro municipio. Música, teatro, poesía, cuentacuentos y muchos más colectivos pusieron toda su creatividad a disposición de sus vecinas y vecinos para aliviar el confinamiento de tantos días monótonos, ayudando a recuperar sensaciones perdidas, como la simple llegada de un fin de semana para disfrutar de la mejor medicina para nuestra mente: la cultura.
No podemos obviar el caso especial del músico getafense Diego Fernández que publicó la canción “Ilusiona” dedicada a todos los trabajadores y trabajadoras “que están haciendo historia. Salvando las vidas de hoy. Creando precedentes para salvar las del mañana”. Con estas frases comenzaba el vídeo que este vecino quiso compartir con todas nosotras y nosotros.
O el cantautor Pedro de Mingo, que cada fin de semana ha dedicado su música interactuando con sus vecinas y vecinos a través de las redes sociales para hacer del confinamiento un momento especial y divertido. Y, por supuesto, no podemos olvidar al equipo de Onda Vecinal Getafe, capaces de conectar a los y las getafenses incluso en circunstancias tan complicadas como las que hemos vivido, a través de los sonidos y la magia de la radio.
A las pocas semanas del inicio de la crisis, ante la demanda vecinal, el Ayuntamiento de Getafe tuvo que abrir un canal para la participación ciudadana durante la crisis sanitaria. Esta se realizó a través de la Oficina Municipal del Voluntariado, que fue la encargada de coordinar las actividades propuestas por colectivos y ciudadanía con la voluntad de colaborar de cientos de vecinas y vecinos que llamaron a esta oficina para prestar su ayuda y colaboración desinteresada en circunstancias tan complicadas.
Según los datos aportados por el Ayuntamiento de Getafe, han tenido lugar más de 383 iniciativas. Han participado más de 369 personas individuales y más de 40 empresas en todos los barrios de la localidad.
Una muestra de solidaridad que vuelve a situar esta característica como la principal seña de identidad de Getafe.
¡Gracias!

LA BASE AÉREA DE GETAFE, FUNDAMENTAL EN LA LUCHA CONTRA EL VIRUS

La base aérea de Getafe ha vuelto a jugar un papel importante en la lucha frente a la pandemia en nuestro país. Además de colaborar con la ciudad en la desinfección de centros de salud, protección civil y el Hospital, los aviones C-295 del ala 35 han transportado material de protección sanitario y test de análisis para luchar contra el COVID-19 desde Getafe hasta las islas Canarias, las islas Baleares y otros lugares de la península con la colaboración de la Guardia Civil. Estas medidas del Ejército Español han estado encuadradas en la denominada Operación Balmis.

LA COMUNIDAD CHINA SE SUMA A LA RED SOLIDARIA


Otra de las imágenes que primero nos impactaron en la nuestro municipio fue el gesto de la comunidad de origen chino. Vecinos y vecinas del páis asiático se acercaron a proporcionar elementos de protección básicos a los agentes de la Policía Nacional ubicados en la comisaría de la calle Churruca.
Pero esto no fue todo. Horas después, acudieron al Hospital de Getafe para entregar más material.
Preciosos gestos que corrieron como la pólvora entre los móviles de nuestra ciudad dando el salto, incluso, a los medios de comunicación nacionales.
Getafe volvió a demostrar que su solidaridad impregna a todos los vecinos y vecinas sea cual sea su origen.

JORGE DE MINGO, EL CARTERO SOLIDARIO


Otro de los nombres propios de la lucha contra la epidemia estos dos meses es el de Jorge de Mingo, un cartero del servicio postal que, tras ver la demanda de productos de higiene y aseo que eran necesarios para los enfermos del Hospital de Getafe, coordinó a sus compañeros y compañeras de la oficina de Correos de nuestra localidad con el Ayuntamiento de Getafe para lograr trasladar las donaciones de vecinas y vecinos al recinto hospitalario. Consiguió llevar más de 3000 de estos productos que habitualmente llevan los familiares a los pacientes del Hospital de Getafe, pero que durante esos días no podían hacerlo porque están prohibidas las visitas. Especial éxito tuvo esta iniciativa en el barrio de Los Molinos.

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